
Culminó con éxito la Octava del Lunes del Cerro 2026 ante llenos totales; reportan saldo blanco
Este 27 de julio de 2026 culminaron las presentaciones de la Guelaguetza en el Auditorio del Cerro del Fortín. Tanto la emisión matutina como la vespertina registraron lleno total con más de 11 mil asistentes cada una, en un ambiente de júbilo, aplausos y hermandad que reafirmó a Oaxaca como el Corazón Cultural de México.
En la función de las 10:00 horas participaron 14 delegaciones de las ocho regiones. Destacaron las Chinas Oaxaqueñas de Casilda Flores con el Jarabe del Valle, Santa María Huazolotitlán, El Espinal, San José Tenango, Miahuatlán de Porfirio Díaz, Villa Hidalgo Yalálag, Santiago Jocotepec, Matías Romero, Santiago Llano Grande, San Sebastián Tutla, Cuilápam de Guerrero, Santiago Jamiltepec, San Sebastián Tecomaxtlahuaca y Tuxtepec con la Flor de Piña.
La emisión vespertina de las 17:00 horas reunió a 15 delegaciones. Abrió Loma Bonita con su Fandango, seguida de Villa de Tututepec, Ejutla de Crespo, Juchitán de Zaragoza, San Francisco Sola, Tlaxiaco, Cuicatlán, San Pablo Macuiltianguis, Asunción Nochixtlán, Teotitlán del Valle, Asunción Ixtaltepec, San Pedro Pochutla, Putla Villa de Guerrero, Tuxtepec y el cierre de las Chinas Oaxaqueñas de Genoveva Medina.

La Diosa Centéotl 2026, Enid Azucena Torres Agustiniano, dio la bienvenida en ambas funciones junto al gobernador Salomón Jara Cruz. La fiesta se vivió con chirimías, sones, jarabes, danzas y el tradicional reparto de productos de las comunidades ante miles de oaxaqueños, turistas nacionales y extranjeros.
La afluencia turística superó expectativas. Entre el 17 y el 27 de julio llegaron alrededor de 149 mil visitantes a la capital y municipios aledaños, con ocupación hotelera que alcanzó el 100 por ciento en varios establecimientos y promedió cerca del 83 por ciento.
La derrama económica estimada supera los 668 millones de pesos. Este beneficio llega directamente a hoteleros, restauranteros, artesanos, transportistas y prestadores de servicios turísticos, consolidando a la Guelaguetza como motor económico y cultural de Oaxaca.

