
Reporta SSN 169 réplicas en Chiapas y actividad sísmica persistente en Oaxaca por interacción de placas de Cocos y Norteamericana
La actividad sísmica continúa intensa en el sur del país tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado frente a las costas de Ciudad Hidalgo, Chiapas. Durante las últimas horas, el Servicio Sismológico Nacional mantiene el seguimiento de una prolongada secuencia de réplicas, mientras Oaxaca también registra movimientos asociados a la elevada actividad tectónica regional.
Hasta las 20:00 horas del 17 de julio, el Servicio Sismológico Nacional había contabilizado 169 réplicas del sismo principal de magnitud 7.4. La más intensa alcanzó magnitud 6.5, aunque durante la noche y la madrugada del 18 de julio continuaron registrándose numerosos eventos, varios de ellos superiores a magnitud 4.
La mayor concentración de movimientos permanece frente a las costas de Ciudad Hidalgo, Huixtla y Mapastepec, Chiapas, donde la actividad sísmica sigue siendo elevada. Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado ocurrieron sismos de magnitud 5.3, 5.0, 4.7, 4.6, 4.5, 4.4 y 4.3, confirmando que el proceso de reajuste tectónico continúa.
Especialistas explican que esta secuencia responde al acomodo de esfuerzos generado por el terremoto principal. Después de un sismo de gran magnitud es normal que ocurran numerosas réplicas durante días, semanas e incluso meses, con una frecuencia que disminuye gradualmente conforme la corteza terrestre recupera el equilibrio mecánico.
En Oaxaca, aunque no existe un conteo oficial de réplicas relacionadas directamente con el terremoto de Chiapas, el Servicio Sismológico Nacional mantiene el registro de diversos movimientos en el Istmo de Tehuantepec y la Costa, una región caracterizada por su permanente actividad sísmica debido a su compleja configuración geológica.
La mañana de este sábado, el organismo reportó un sismo preliminar de magnitud 4.8 localizado 20 kilómetros al noroeste de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, con una profundidad de 83 kilómetros. El movimiento fue percibido en distintos municipios del Istmo, sin que inicialmente se reportaran daños estructurales o personas lesionadas.
Durante las últimas 24 horas también se registró un sismo de magnitud 3.1 al noroeste de Matías Romero, además de otros eventos menores distribuidos entre el Istmo y la Costa oaxaqueña. Sin embargo, el número y magnitud de estos movimientos permanecen considerablemente por debajo de la intensa secuencia observada en Chiapas.
La actividad en ambas entidades tiene como origen la interacción entre la placa de Cocos y la placa Norteamericana. La primera se introduce por debajo de la segunda frente a las costas del Pacífico mexicano mediante un proceso de subducción que libera continuamente energía acumulada y convierte a esta región en una de las más sísmicas del continente.
Las autoridades de Protección Civil mantienen vigilancia permanente sobre la evolución de la secuencia sísmica y reiteran el llamado a la población para mantenerse informada únicamente mediante fuentes oficiales. Asimismo, recuerdan que las réplicas pueden continuar durante los próximos días como parte del comportamiento normal posterior a un terremoto de gran magnitud.
El Servicio Sismológico Nacional continúa actualizando en tiempo real los registros de la actividad sísmica del sur de México. Mientras Chiapas concentra la mayor parte de las réplicas derivadas del terremoto de magnitud 7.4, Oaxaca permanece bajo monitoreo constante debido a la interacción permanente entre las placas tectónicas que dominan la región.

