
Acusaciones de acoso sexual sacuden a la Umar-Suneo en tres campus de la Costa de Oaxaca
Estudiantes, egresadas y colectivos de la Universidad del Mar (Umar) del Sistema de Universidades Estatales de Oaxaca (Suneo) han denunciado públicamente casos de acoso sexual en los campus de Huatulco, Puerto Ángel y Puerto Escondido. A través de “tendederos digitales” en redes sociales como “Somos Suneo” y “Tiburones Umar”, con hashtags como #AlertaUMAR y #YoDenuncio, señalan a profesores-investigadores, trabajadores administrativos, intendentes y hasta compañeros estudiantes como presuntos agresores. Las denuncias anónimas describen insinuaciones, tocamientos, comentarios de doble sentido y abusos en contextos académicos y de campo.
Las afectadas relatan experiencias que van desde invitaciones insistentes y preguntas obsesivas sobre su vida íntima hasta agresiones físicas y abuso de autoridad. Nombres específicos de docentes han surgido en pancartas y publicaciones, exigiendo investigaciones transparentes. Estas acciones se intensificaron tras las marchas por el Día Internacional de la Mujer, donde se colocaron denuncias en espacios públicos y digitales bajo el lema “¡Nos quitaron todo, hasta el miedo!”.
La institución ha respondido abriendo canales formales para denuncias en línea con protocolos institucionales del Suneo para prevenir, atender y sancionar la violencia de género y el acoso sexual. Autoridades universitarias fueron convocadas para investigar cada caso sin encubrimientos y a implementar medidas de protección para las víctimas, garantizando un ambiente seguro en los planteles costeros.
Colectivos feministas y universitarias demandan sanciones ejemplares y la erradicación de la cultura de impunidad. Las denuncias visibilizan un problema estructural en instituciones educativas, donde el poder académico se habría utilizado para hostigar. Se espera que la rectoría del Suneo actúe con celeridad, apoyando a las denunciantes y fortaleciendo políticas de género.
Este caso suma a las alertas nacionales sobre acoso en universidades y refuerza la importancia de mecanismos seguros de denuncia. Las víctimas y activistas exigen justicia, acompañamiento psicológico y cambios profundos para que los campus de la Umar sean espacios libres de violencia machista.
Foto ilustrativa / Omar Gasga

