
Detienen a dos estadounidenses en Texas, EE.UU. por una red de huachicol ligada al Cartel Jalisco
Zack Jensen y su padre, James Lael Jensen, estadounidenses de Utah, enfrentan cargos federales en Brownsville, Texas, por su presunta participación en una operación de contrabando de crudo robado de México. La DEA y otras agencias los vinculan a Arroyo Terminals, empresa que importó miles de envíos de hidrocarburos ilícitos, disfrazados como desechos, generando millones en ganancias.
La investigación reveló una compleja trama de lavado de dinero y apoyo material al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), designado organización terrorista. James (68 años) y su hijo Maxwell Sterling Jensen son los principales acusados de conspiración para financiar al cartel mediante transacciones con petróleo robado, conocido en México como huachicol. Zachary Golden Jensen, otro hijo, también figura en la acusación.
Las autoridades estiman que la familia manejó alrededor de 2 mil 900 envíos fraudulentos entre 2018 y 2025, con utilidades cercanas a los 300 millones de dólares. La red operaba a través de terminales en Texas, recibiendo crudo de entidades mexicanas vinculadas a criminales. La DEA califica el huachicol como la mayor fuente de financiamiento no relacionada con drogas para los cárteles.
Aunque algunos miembros han sido liberados bajo fianza, el caso sigue activo. La familia niega conocimiento directo de nexos criminales, argumentando que operaban con intermediarios. Sin embargo, fiscales destacan evidencias de pagos a empresas que solo funcionan con permiso de organizaciones ilícitas.
Expertos señalan que la red de huachicol continúa activa, lo que podría obligar a los detenidos a cooperar revelando socios en México. El caso expone vulnerabilidades en el comercio binacional de energía y presuntas protecciones a nivel político-empresarial del lado mexicano, alimentando llamados a mayor colaboración internacional.

