
Uso de avión privado por parte del secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero, exhibe contradicción en política de austeridad
El secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, fue exhibido este jueves en redes sociales abordando un avión privado propiedad de una empresa oaxaqueña, en compañía de dos mujeres, durante un presunto viaje de carácter personal. Las imágenes generaron cuestionamientos sobre el incumplimiento de las políticas de austeridad dictadas por su jefe, el gobernador de Oaxaca.
La difusión de las fotografías ocurre en un contexto en el que el gobernador Salomón Jara Cruz ha sostenido públicamente una política de contención del gasto y ha evitado utilizar aeronaves oficiales para sus actividades de trabajo. La conducta atribuida a uno de sus principales colaboradores contrasta con el mensaje institucional que el gobierno busca proyectar.
La aeronave involucrada porta la matrícula XB-MHV y corresponde a un Cirrus SR22 G3 Turbo, un avión monomotor de uso corporativo y privado con capacidad para cuatro o cinco pasajeros. El aparato pertenece a Envasadora Gugar, empresa oaxaqueña dedicada a la producción y comercialización de bebidas, según registros aeronáuticos consultados.
La aparición del secretario abordando la moderna aeronave privada abre interrogantes sobre la naturaleza del traslado, la relación institucional con la empresa propietaria y las condiciones bajo las cuales se realizó el viaje. Hasta el momento, no se ha informado públicamente si existió pago, invitación o algún convenio relacionado con el uso de la aeronave.
El caso adquiere relevancia adicional debido al historial de la empresa propietaria del avión. Envasadora Gugar protagonizó durante años un conflicto con habitantes de San Bartolo Coyotepec por la explotación de un pozo de agua cuya operación fue objeto de litigios y movilizaciones comunitarias.
Después de aproximadamente quince años de controversias legales y sociales, autoridades estatales, municipales y representantes de la empresa acordaron la inhabilitación del pozo utilizado por la embotelladora. Habitantes de la comunidad sostenían que la extracción había contribuido a problemas de disponibilidad de agua en la zona.
De acuerdo con información presentada durante las negociaciones, del pozo se extraían más de 30 millones de litros de agua al año. La clausura fue considerada por los pobladores como el resultado de una larga disputa jurídica iniciada por autoridades comunales y municipales desde 2007.
Los habitantes también señalaron que la empresa se estableció inicialmente con un proyecto distinto al que posteriormente desarrolló y que con el paso de los años amplió sus operaciones. Las diferencias derivaron en procesos judiciales que concluyeron con resoluciones favorables para la comunidad, aunque persistieron desacuerdos sobre indemnizaciones.
El antecedente coloca nuevamente a Envasadora Gugar bajo el escrutinio público, ahora por la utilización de una de sus aeronaves por parte de un alto funcionario estatal. La situación genera preguntas sobre los vínculos entre integrantes del gabinete y actores empresariales que han mantenido controversias con comunidades oaxaqueñas.
La administración de Salomón Jara ha insistido desde el inicio de su mandato en principios de austeridad y racionalidad del gasto. Por ello, la presencia de un integrante del gabinete en un avión corporativo privado resulta especialmente sensible para una opinión pública que exige congruencia entre el discurso gubernamental y las acciones de los servidores públicos.
Más allá de la legalidad del traslado, el episodio coloca sobre la mesa un debate sobre la responsabilidad política de los funcionarios. Mientras el gobernador ha procurado enviar señales de moderación en el uso de recursos y privilegios, algunos integrantes de su equipo proyectan una imagen distinta ante la ciudadanía.
La polémica generada en redes sociales evidencia que las políticas de austeridad no sólo se evalúan por decretos o discursos oficiales, sino también por la conducta cotidiana de quienes integran el gobierno. En ausencia de explicaciones claras sobre el viaje, las imágenes continúan alimentando cuestionamientos sobre la congruencia interna de la administración estatal.

