
Denuncian acarreo masivo de Morena a Chihuahua; protestan en aeropuerto contra llegada de Montiel y Andrés López
El partido Morena convocó este sábado a una marcha masiva en Chihuahua capital para exigir el juicio político y desafuero de la gobernadora panista María Eugenia Campos Galván. La movilización, programada desde la glorieta Pancho Villa hacia el Palacio de Gobierno, busca castigar la supuesta intervención de agentes extranjeros.
La dirigencia morenista acusa formalmente a la mandataria estatal de permitir la participación de elementos de la CIA en operativos de seguridad locales. Para el partido guinda, este acto representa una abierta traición a la patria y una grave violación a la soberanía nacional, justificando así la movilización civil.
Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, junto a otros liderazgos del partido, proyectó una asistencia de aproximadamente 10 mil personas para esta jornada. La convocatoria incluyó el llamado a diversos contingentes municipales, buscando demostrar una fuerza política contundente en una entidad tradicionalmente gobernada por la oposición panista.
Sin embargo, la jornada se vio envuelta en severas denuncias por el traslado masivo e ilegal de personas de otros estados del país. Diversas fuentes de oposición y medios locales documentaron la llegada de múltiples autobuses provenientes del Estado de México, Puebla, Durango, Veracruz y de otras entidades del sur de la república mexicana.
Opositores y funcionarios estatales señalaron que se ejerció presión directa contra empleados federales y beneficiarios de programas sociales para forzar su asistencia. Ante esto, grupos de ciudadanos y productores chihuahuenses reaccionaron instalando bloqueos intermitentes en la carretera federal 45, específicamente a la altura del municipio de Meoqui.
En dichos bloqueos carreteros se exhibieron mantas con consignas que defendían la autonomía local, bajo el lema de que el estado pertenece a los chihuahuenses. Las manifestaciones reflejaron un profundo rechazo a lo que llamaron el «narcogobierno de Morena», intentando impedir activamente el paso de los autobuses foráneos.
Pese a las evidencias, documentadas con fotografías y videos, la dirigencia de Morena desmintió las acusaciones de acarreo institucional, calificando el movimiento como un ejercicio legítimo. Los organizadores argumentan que se trata de una movilización genuina de militantes estatales y acusaron al gobierno de Maru Campos de orquestar un boicot vial.
La tensión política escaló de forma inmediata tras el arribo de la comitiva nacional morenista al aeropuerto internacional de Chihuahua. Simpatizantes de la gobernadora estatal recibieron con intensas protestas, consignas y pancartas de rechazo a la dirigente Ariadna Montiel y al secretario de organización, Andrés López Beltrán.
Videos difundidos en redes sociales mostraron momentos de alta fricción en la terminal aérea, donde manifestantes locales encararon a los liderazgos políticos, acusándolos de “narcos” y “corruptos”. Paralelamente, el gobierno estatal y el Partido Acción Nacional cerraron filas en torno a Campos Galván, procediendo a blindar por completo el Palacio de Gobierno.
Hasta la tarde de este sábado, no se han registrado reportes confirmados de violencia mayor, aunque el clima de polarización social permanece latente. Mientras Morena transmite el evento como una gesta histórica por la soberanía, la oposición lo califica de un costoso espectáculo político que pretende cambiar la narrativa en que está envuelto el gobierno de Sheinbaum por su colusión con el narco terrorismo.
Foto: La Guardia Nacional escoltando autobuses con acarreados

