
Fiorella Villatoro conquista Italia logrando el histórico tercer lugar en San Remo Junior para México y #Oaxaca
La joven prodigio oaxaqueña, Alexa Fiorella Villatoro Cruz, alcanzó la gloria internacional al obtener el tercer lugar en el prestigioso festival San Remo Junior 2026. Con apenas diez años, la talentosa cantante puso en alto el nombre de México y su estado natal tras destacar en el Teatro Ariston.
Fiorella, originaria de Oaxaca de Juárez, proviene de una estirpe musical profundamente arraigada. Nieta de integrantes del trío Los Marinos y de la reconocida «Perla del Pacífico», inició su formación a los tres años. Su herencia artística y disciplina técnica fueron fundamentales para brillar con luz propia en Europa.
La travesía hacia Italia comenzó tras vencer en una convocatoria nacional entre más de doscientos aspirantes. Fiorella se convirtió en la segunda mexicana en la historia del certamen en representar al país, siguiendo los pasos de Luis Miguel. Su selección marcó un hito para la música infantil contemporánea de México.
En la gran final, celebrada el 14 de abril, Fiorella compitió en la categoría de diez a doce años. Interpretó con maestría «El pobre», éxito de Natalia Jiménez, adaptado magistralmente al género mariachi. Su actuación cautivó al jurado y al público, destacando entre representantes de veinticuatro naciones de todo el mundo.
Tras ser premiada el 17 de abril, la pequeña intérprete dedicó este logro histórico a su familia, a Dios y a los niños mexicanos. «Este premio es para quienes confiaron en mí», expresó emocionada. Su mensaje principal fue una invitación para que la infancia nunca deje de perseguir sus sueños.
Los organizadores de San Remo Junior México calificaron el triunfo como el paso de un sueño a la realidad tangible. Destacaron que el Teatro Ariston fue testigo del inmenso talento de Alexa Fiorella. El certamen la reconoció oficialmente como una de las mejores y más potentes voces juveniles del planeta.
Con el trofeo en mano, la cantante oaxaqueña ya visualiza un futuro brillante grabando discos y apoyando a otros talentos infantiles. Su éxito en Italia no solo es un triunfo personal, sino un recordatorio del poder de la música como lenguaje universal que conecta emociones, culturas y esperanzas.

