
Diputadas federales del PT demandan a la ASF investigar a tres rectores de UABJO por desvíos millonarios
La diputada federal del PT, Margarita García García, exigió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) investigar de inmediato a los últimos tres rectores de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) por el presunto desvío de más de mil 100 millones de pesos. Demandó judicializar los casos y recuperar los recursos públicos sustraídos, que han dejado en la miseria las arcas universitarias y deteriorado gravemente la educación superior en la entidad. La demanda, presentada en una reunión con integrantes de la ASF, expuso un saqueo sistemático que afecta directamente la máxima casa de estudios oaxaqueña.
La legisladora petista, acompañada por Martha Aracely Cruz Jiménez, también diputada federal de ese mismo partido, señaló irregularidades, corrupción y un intento de “secuestro político y económico” por parte del gobierno estatal. Acusó directamente al secretario de Gobierno, Jesús Romero López, de interferir en la elección de rectoría para imponer candidatos afines y apoderarse de los fondos universitarios —como lo hace en los municipios oaxaqueños—, violando la autonomía constitucional de la UABJO. García García urgió a la comunidad universitaria a defender su dignidad y rechazar cualquier imposición externa.
Los tres rectores bajo escrutinio son Cristian Eder Carreño López —actual desde 2024, con 102.8 millones sin comprobar según auditorías preliminares—, Abraham Martínez y Eduardo Bautista Martínez. La diputada citó fallas graves en la comprobación de gastos durante sus gestiones, que suman el millonario desfalco. Exigió a la ASF revisar contratos y presupuesto desde 2024 para desmantelar la red de impunidad que opera en la institución.
Este escándalo desnuda la podredumbre crónica que ha convertido a la UABJO en botín político. Mientras rectores y exfuncionarios se enriquecen, alumnos enfrentan aulas precarias, falta de laboratorios y becas recortadas. La educación de miles de jóvenes oaxaqueños se sacrifica en el altar de la corrupción, perpetuando la marginación en uno de los estados más pobres del país.
El contexto agrava la crisis: el proceso de elección de nuevo rector se desarrolla bajo sombras de intromisión gubernamental, con denuncias de presión a favor de perfiles como Farid Acevedo. García García denunció que el aparato estatal moviliza recursos públicos para controlar la universidad, repitiendo prácticas autoritarias que contradicen las promesas de “primavera oaxaqueña” de Morena.
Antecedentes históricos confirman el patrón: gestiones anteriores ya acumularon cientos de millones sin justificar, generando huelgas y parálisis académicas. Lejos de resolverlo, las autoridades federales y estatales han tolerado el saqueo, permitiendo que la UABJO siga hundida en deudas y descrédito mientras la clase política local se reparte el botín.
La exigencia de Margarita García García obliga a un debate urgente sobre rendición de cuentas. Advierte que sin auditorías profundas y sanciones ejemplares, la impunidad seguirá devorando recursos educativos, señalando que Oaxaca no puede permitirse otra generación sacrificada por la codicia. Pido a la ASF debe actuar con celeridad y transparencia para recuperar lo robado y restaurar la dignidad de la universidad pública.

