
Ola de violencia en #Oaxaca, en Viernes Santo; jornada sangrienta deja 7 ejecutados: 4 en Matías Romero y 3 en La Venta, Juchitán
La región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes, tras una cadena de ataques armados que han dejado varias víctimas mortales. El hecho más estremecedor ocurrió en la agencia La Venta, en Juchitán, donde un comando ejecutó a tres integrantes de una familia, incluyendo una niña de seis años.
Elementos de la Policía Estatal y autoridades ministeriales acordonaron la escena para iniciar las diligencias correspondientes. El triple homicidio incrementó la tensión entre habitantes de la zona, quienes señalan vivir con miedo constante ante el incremento de ataques directos en viviendas y espacios públicos durante las últimas semanas.
La violencia reciente no es aislada. El pasado 17 de marzo, un hombre fue baleado dentro de un jardín de niños, generando alarma entre padres de familia. Horas después, otra agresión dejó un fallecido y tres personas heridas, evidenciando la persistencia de atentados armados en distintos puntos del municipio.
Durante la madrugada del miércoles se reportaron nuevos ataques directos contra civiles en varias secciones municipales. Estos hechos consolidan un patrón de agresiones que mantiene a la población en estado de alerta permanente y que ha intensificado el reclamo social por acciones contundentes de seguridad pública.
En la Octava Sección de Juchitán, un grupo armado irrumpió en un domicilio particular y asesinó a una mujer. Tres personas resultaron heridas, entre ellas una menor de apenas tres años, lo que acentuó la indignación social por la vulnerabilidad en la que se encuentran familias enteras.
El panorama se agravó este viernes con un tiroteo en el municipio de Matías Romero. El saldo preliminar indica cuatro personas fallecidas, lo que elevaría a siete el número de víctimas mortales registradas en pocas horas dentro de la región del Istmo de Tehuantepec.
La agresión ocurrió en la colonia Las Flores, donde sujetos armados irrumpieron en un establecimiento privado y dispararon directamente contra un grupo de hombres. El ataque dejó un saldo inmediato de cuatro fallecidos, desatando pánico entre los vecinos de la zona.
Tras el reporte de múltiples detonaciones, elementos de la Policía Municipal y la Guardia Nacional acordonaron el área. Habitantes del sector manifestaron temor por la creciente ola de inseguridad que golpea a la región, marcada por homicidios y atentados en rápida sucesión.
Hasta ahora, las víctimas no han sido identificadas oficialmente. De forma extraoficial, testigos refieren que eran conocidos por los sobrenombres de “Soto”, “Tamalito”, “Pelón” y “El Garnachitas”, mientras autoridades trabajan en la confirmación de sus identidades ante el Ministerio Público.
Peritos de la Fiscalía estatal realizaron el levantamiento de cuerpos y la recolección de indicios balísticos. El Gabinete de Seguridad anunció operativos para ubicar a los responsables, mientras la ciudadanía exige justicia ante una violencia que continúa desafiando las estrategias de seguridad en el Istmo.

