
Movimiento Ciudadano impulsa en #Oaxaca reformas para una revocación de mandato real y sin simulación
Movimiento Ciudadano denunció este 25 de marzo que la reciente revocación de mandato en Oaxaca fue una «simulación» orquestada por Morena. El partido acusó el uso de recursos públicos y propaganda ilegal, sosteniendo que las irregularidades detectadas imposibilitaron que el proceso fuera una verdadera expresión de la voluntad ciudadana.
Ante este escenario, la diputada Alejandra García Morlán presentó en la 66 Legislatura de Oaxaca una iniciativa para fortalecer el poder ciudadano. La propuesta, denominada «Revocación sin simulación», consta de 12 puntos clave que buscan garantizar transparencia y sanciones severas contra violaciones electorales, con el fin de evitar que estas malas prácticas se repliquen nacionalmente.
La reforma exige la prohibición absoluta de la intromisión gubernamental y una vigilancia estricta de las autoridades electorales. Entre las medidas destacan la recolección pública de firmas, la organización de debates plurales y la realización de cómputos confiables, eliminando cualquier presión externa que pudiera alterar los resultados finales del ejercicio.
Esta acción legal surge tras las impugnaciones de MC contra los resultados de enero de 2026. Alberto Sosa, coordinador estatal, calificó las cifras oficiales como «físicamente imposibles» debido a la detección de miles de votos atípicos. Por ello, anunciaron medidas legales contra el IEEPCO por la presunta fabricación de datos estadísticos.
La dirigencia naranja subrayó que la revocación debe ser un instrumento de empoderamiento y no una herramienta de autoelogio gubernamental. A través de infografías y campañas digitales, el partido convoca a la ciudadanía a respaldar estos cambios estructurales, posicionándose como la principal fuerza opositora al modelo democrático implementado por Morena.
Aunque el Congreso local y el Gobierno estatal aún no emiten una respuesta oficial, la propuesta ha desatado un intenso debate en plataformas digitales. Usuarios y diversos sectores sociales coinciden en la urgencia de reformas que impidan futuras simulaciones, asegurando que la voz ciudadana cuente realmente en los procesos democráticos.

