
Oaxaca colapsa por protestas simultáneas: Secretaría de Gobierno desbordada ante múltiples conflictos en el mismo día
En la ciudad de Oaxaca, múltiples movilizaciones simultáneas han generado caos vial y social. Integrantes de Sol Rojo bloquearon calles como Humboldt y Reforma, y tomaron oficinas de la CFE, exigiendo justicia y derechos. Estas acciones, reportadas en redes sociales, han desbordado la capacidad de respuesta gubernamental. Paralelamente, el Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón ocupó la caseta de Huitzo, permitiendo paso libre, lo que afecta ingresos federales y complica el control territorial.
En la zona norte de la capital, residentes de la calle Volcán de Fuego, de la colonia Volcanes, instalaron un bloqueo contra la escuela Inlusa por invasión de espacios peatonales. Esta protesta local, que persiste por días según posteos en X, suma presión a las autoridades municipales y estatales, diluyendo esfuerzos en conflictos mayores. Mientras, la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui marchó del Jardín Morelos al Zócalo para entregar un pliego petitorio.
En la Cuenca del Papaloapan, el bloqueo en la Carretera Federal 175 en Santa María Jacatepec interrumpe el tránsito entre Tuxtepec y Oaxaca, forzando rutas alternas. Esta acción, iniciada temprano, agrava la dispersión geográfica de los conflictos, obligando a funcionarios de la Secretaría de Gobierno a dividir recursos logísticos y humanos. La simultaneidad de estas protestas en regiones distantes complica la atención integral.
La Secretaría de Gobierno de Oaxaca enfrenta serias limitaciones para atender todos los conflictos: escasez de personal para negociaciones paralelas, riesgos de escalada por falta de diálogo oportuno y afectaciones económicas. Fuentes web indican que movilizaciones como las de Sol Rojo se extienden días, saturando agendas y exponiendo ineficiencias administrativas. Además, la diversidad de demandas —desde energéticas hasta indígenas— exige coordinación interinstitucional que parece insuficiente.
Críticamente, estos eventos revelan una crisis de gobernabilidad: funcionarios deben priorizar la agenda del día, dejando otros focos sin resolver, lo que fomenta más descontento. Reportes en redes destacan caos vial crónico, cuestionando la estrategia preventiva de la Secretaría y su capacidad para mitigar conflictos.

