
Madrugada de terror sacude a Jalisco con bloqueos enfrentamientos y vehículos incendiados en varios municipios
En la madrugada de este 24 de febrero, una intensa ola de violencia sacudió al estado de Jalisco. Bloqueos, enfrentamientos armados y vehículos incendiados paralizaron varios municipios del sur, incluyendo Autlán de Navarro, Cihuatlán, Tecolotlán y Tonayán. Residentes reportaron pánico generalizado mientras grupos criminales desafiaban los operativos federales.
Los incidentes incluyeron la quema de vehículos en la carretera El Grullo-Autlán a la altura del puente El Mezquite y en El Aguacate, entre Cihuatlán y Melaque. También se registraron siniestros en Mezquitán y Las Paredes, donde sujetos armados incendiaron tiendas de conveniencia. Estos actos forman parte de las represalias del CJNG tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho.
Las autoridades activaron el Código Rojo, máximo nivel de alerta estatal, movilizando fuerzas federales, estatales y municipales. En Autlán se suspendieron clases presenciales este martes y permanecen cerradas la presidencia municipal, Plaza Vista del Sol y el DIF. El gobernador Pablo Lemus Navarro reforzó la seguridad con dos mil elementos de las fuerzas federales.
Elementos del Ejército, Policía de Jalisco y comisaría local resguardan las zonas afectadas. Según el Gabinete de Seguridad federal, el 83% de los bloqueos iniciales fueron liberados, aunque persisten siete cierres activos. Las corporaciones coordinan esfuerzos para restablecer la circulación y proteger a la ciudadanía en el sur del estado.
La población vive horas de miedo e incertidumbre, evitando salir de casa y circular por carreteras principales. Redes sociales se inundaron de videos y testimonios que amplificaron el temor colectivo. Esta parálisis afecta la movilidad, la economía local y genera un clima de alerta constante en municipios del sur de Jalisco.
A pesar de la presencia de fuerzas federales, la pesadilla continúa con reportes de nueva violencia durante la noche. Autoridades recomiendan a los habitantes mantenerse en resguardo hasta confirmar el control total de la situación. Este evento evidencia una escalada en la respuesta del crimen organizado tras la caída de su máximo líder.

