
Trabajadores del Monte de Piedad de Oaxaca denuncian nepotismo y desvío de recursos del director Ulises Caballero
Trabajadores del Monte de Piedad del Estado de Oaxaca denuncian graves irregularidades en la actual administración, incluyendo nepotismo, desvío de recursos, uso político del personal y manipulación de sistemas internos. Estas prácticas, según los afectados, se han normalizado bajo la dirección de Ulises Caballero Navarro, hermano de Tania, presidenta de la Jucopo y nuera gobernador Salomón Jara.
Los denunciantes señalan que la relación de Ulises con su hermana Tania Caballero Navarro, nuera del gobernador, ha generado un ambiente de impunidad, con ausencia de controles efectivos y protección política, permitiendo el abuso de poder en la institución pública dedicada a préstamos prendarios.
Señalaron que la actual administración creó nuevas plazas en la institución, pero los trabajadores afirman que estos prácticamente condenan un grupo que actúan como “acarreados” en eventos políticos. Estos actos estarían vinculados a la familia Caballero, especialmente a la diputada hermana del director, violando la neutralidad institucional y utilizando recursos humanos para fines partidistas.
Uno de los señalamientos clave involucra el flujo de recursos hacia la Beneficencia Pública del Estado mediante “donativos”. Estos movimientos se intensificaron desde que Caballero dirigió previamente esa entidad, donde aún opera de facto, abriendo la puerta a conflictos de interés y posibles desvíos que perjudican el patrimonio del Monte de Piedad.
La red de control se extiende con la designación de María Fernanda García Rascón en la Beneficencia Pública, hermana de Rodrigo García Rascón, jefe de la Unidad Técnica del Monte de Piedad. Esta relación familiar habría facilitado saqueos mediante donativos y contrataciones cruzadas, consolidando un patrón de nepotismo en áreas estratégicas.
Además, se acusa manipulación del sistema de empeños para beneficiar a personas cercanas a la administración, cobrándoles montos inferiores a los prestados. Un caso emblemático es un autorrobo de una gerente el año pasado, declarado como pérdida sin acciones legales, presuntamente por ser recomendada del director administrativo, evidenciando falta de sanciones.

