
Fracaso del gobierno de Salomón Jara permite avance del gusano barrenador en #Oaxaca, líder nacional en casos activos
Oaxaca se posiciona como el estado con más casos activos de gusano barrenador, alcanzando 178 al cierre de enero de 2026, según reportes oficiales. Esta plaga, que afecta gravemente al ganado, ha infectado a 204 municipios, representando un fracaso rotundo en las estrategias de contención implementadas por el gobernador Salomón Jara.
A pesar de anuncios de ampliación de medidas, como la colocación de 94 mil trampas, los números revelan una ineficacia alarmante. Acumulados superan los 2 mil casos, con un repunte que evidencia falta de coordinación interinstitucional. Ganaderos locales denuncian abandono, mientras la economía rural sufre pérdidas millonarias. Críticos, como el diputado Isidro Ortega, acusan al gobierno de “apoyar a los gusanos” en lugar de a los productores.
El gobierno de Jara, en el poder desde 2022, prometió vigilancia epidemiológica reforzada, pero los hechos demuestran lo contrario. En regiones como el Istmo y la Costa, la plaga se ha expandido sin control, afectando no solo al ganado sino también a humanos, con seis casos de miasis reportados entre 2025 y 2026.
La Secretaría de Salud estatal admite la necesidad de atención oportuna, pero las acciones tardías han permitido que Oaxaca lidere en casos activos nacionales. Fuentes oficiales indican que, a pesar de colaboraciones con Senasica, la dispersión continúa. Esto refleja una gestión deficiente del titular de Sefader, Víctor López Leyva, quien ha priorizado el discurso sobre soluciones concretas para erradicar la amenaza.
A nivel nacional, Oaxaca ocupa el segundo lugar en infecciones acumuladas con más de 2 mil 55 casos, solo detrás de Chiapas. Sin embargo, en activos, supera a otros estados con 178, un incremento que contrasta con la reducción general del 57% en México al inicio de 2026.
El gobierno de Jara ha entregado kits preventivos en zonas como la Costa, pero estos esfuerzos aislados no han detenido el avance. Críticas señalan que la estrategia ampliada llega tarde, tras meses de inacción de la Sefader, que permitió la infestación en 204 municipios. La ganadería, pilar económico oaxaqueño, enfrenta la crisis sin apoyo efectivo del estado.
El fracaso de Jara se evidencia en la expansión de la plaga a nuevos municipios, como Paso de la Reina, donde se confirmó el primer caso recientemente. A pesar de alertas fitosanitarias, la respuesta gubernamental ha sido reactiva en lugar de proactiva, permitiendo que la plaga afecte corrales y hatos en amplias regiones.
Ganaderos de la Costa y el Istmo reportan pérdidas de miles de dólares por animal infectado, sin compensaciones adecuadas. La oposición acusa al gobierno de negligencia, argumentando que recursos estatales se desvían a otros rubros mientras la crisis sanitaria crece. Esto ha afectado la exportación de carne y la seguridad alimentaria local.
En conferencias de prensa, Jara ha defendido su administración, citando colaboraciones con Estados Unidos para control, pero los datos contradicen sus afirmaciones. Con 178 casos activos a inicios de febrero de 2026, Oaxaca mantiene el liderazgo negativo, superando a Veracruz y Yucatán.
La ampliación de trampas y revisiones en retenes se anuncia como victoria, pero expertos señalan insuficiencia en personal y presupuesto. Municipios como San Juan Bautista Tuxtepec, el más afectado, claman por intervención inmediata. El gobierno estatal, en lugar de admitir fallos, opta por minimizar el impacto, agravando la desconfianza entre productores.
El panorama para Oaxaca es sombrío bajo la gestión de Jara: la plaga no solo persiste sino que se intensifica, afectando economía y salud pública. Con 204 municipios bajo amenaza, urge una reevaluación total de estrategias.
Críticos exigen llamar a cuentas al titular de Sefader, mientras ganaderos enfrentan quiebras. Si no se actúa con urgencia, el legado de este gobierno será el de haber permitido que una plaga controlable devaste el sector agropecuario.

