
Documentos del Tren Interoceánico revelan fallas mecánicas previas al descarrilamiento que dejó catorce personas fallecidas
Documentos del expediente del descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el 28 de diciembre de 2025, fueron difundidos por el periodista Carlos Loret de Mola en Latinus y contradicen la versión oficial. Los informes apuntan a fallas mecánicas y deficiencias de mantenimiento previas al siniestro.
De acuerdo con el expediente de la Fiscalía General de la República al que tuvo acceso el medio, una inspección realizada el 17 de diciembre de 2025 documentó “alto desgaste” en las cejas de las ruedas de cuatro vagones y dos locomotoras involucradas en el accidente ferroviario.
Las cejas de las ruedas son componentes clave para mantener la alineación del tren con el riel. Su deterioro incrementa de forma significativa el riesgo de descarrilamiento, especialmente en tramos curvos. El expediente también señala que la locomotora 306 carecía del pedal de “hombre muerto”.
Este sistema de seguridad permite el frenado automático si el operador pierde el control. A ello se suman otras supuestas irregularidades: ausencia de velocímetro en cabina, radios de comunicación incompatibles, cámaras de vigilancia inoperantes por falta de software y un sistema contra incendios fuera de servicio.
El expediente también refiere que el tren circuló durante más de una hora a exceso de velocidad sin que ningún superior interviniera. Uno de los operadores declaró que esa velocidad era habitual. Además, se mencionan deficiencias en la infraestructura, como durmientes nuevos que terminaban antes de la curva del accidente.
Pese a estos presuntos hallazgos, la fiscal Ernestina Godoy sostiene que no se detectaron fallas que comprometieran la operación del tren. Esta postura es respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien reiteró que el dictamen oficial atribuye el descarrilamiento únicamente al exceso de velocidad de los operadores.

