
Oaxaca de Juárez: exdirector del Injeo balea a trabajador de mantenimiento de un fraccionamiento de San Felipe
Rodrigo Vásquez Vásquez, delegado de Morena y exdirector del Instituto de la Juventud del Estado de Oaxaca (Injeo), fue detenido tras herir de gravedad a un trabajador en el barrio «La Chigulera», en Oaxaca capital. El ataque ocurrió el jueves cuando el funcionario, presuntamente ebrio, disparó contra Geminiano Cervantes Ruiz, quien realizaba labores de mantenimiento en una zona de viviendas.
El incidente escaló violentamente en la privada de Río Guayabal alrededor de las 15:00 horas. Pese a que la víctima mantenía las manos en alto, el agresor abrió fuego gritando amenazas de muerte. Posteriormente, Vásquez impidió blandiendo el arma que los compañeros auxiliaran al herido, quien actualmente agoniza en terapia intensiva.
Testigos presenciales reportaron que el agresor mantuvo un cerco violento, amenazando con disparar a cualquiera que intentara ingresar para socorrer al lesionado que se desangraba. La tensa situación se prolongó hasta que arribaron elementos de la policía municipal, quienes finalmente lograron someter al político antes de que ocurriera otra tragedia.
Al ser capturado por la policía ministerial, Vásquez mostró una actitud soberbia, alardeando de su cercanía con figuras políticas de niveles estatal y federal. El detenido aseguró que sus vínculos con altos mandos del gobierno y la fiscalía le garantizarían impunidad total, intentando amedrentar a los oficiales durante su traslado.
Vecinos de «La Chigulera» denunciaron que el domicilio del funcionario es un foco de inseguridad donde las detonaciones de arma de fuego son frecuentes. El pánico se ha apoderado de los residentes, quienes exigen a las autoridades que el poder político del detenido no interfiera en el proceso judicial correspondiente.
La fiscalía estatal inició la carpeta de investigación para determinar la situación jurídica del exdirector del Injeo por el delito de tentativa de homicidio. Mientras tanto, la sociedad civil y colectivos locales demandan justicia expedita, vigilando que el influyentismo no opaque la gravedad de los hechos.

