
Estados Unidos anuncia aranceles contra naciones que suministren petróleo a Cuba, intensificando presión sobre México y la Isla
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva este 29 de enero, declarando una emergencia nacional respecto a Cuba. Esta medida permite imponer aranceles adicionales a importaciones de países que vendan o suministren petróleo a la isla, directa o indirectamente. El objetivo es aislar al régimen cubano y proteger la política exterior estadounidense de acciones consideradas malignas por Washington. México, principal proveedor de crudo a Cuba en 2025, enfrenta posibles tarifas sobre sus exportaciones a EE.UU. si continúa los envíos.
La orden ejecutiva entra en vigor el 30 de enero de 2026, permitiendo aranceles ad valorem no especificados sobre bienes de naciones involucradas en el suministro energético a Cuba. Esta estrategia se enmarca en la escalada de sanciones contra el gobierno cubano, similar a previas contra buques venezolanos que transportaban petróleo a la isla. Legisladores republicanos han advertido que el apoyo mexicano a Cuba podría afectar la revisión del T-MEC en 2026. México exportó más de mil 947 millones de dólares en petróleo a Cuba desde 1993, con un récord en el mandato de Sheinbaum.
Recientemente, México suspendió envíos de petróleo a Cuba, cancelando un cargamento previsto para enero de 2026 por decisión de Pemex. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se trata de una elección soberana, no necesariamente por presiones estadounidenses, aunque coincide con advertencias de Trump sobre cortar suministros a la isla. Desde 2023, México reemplazó a Venezuela como principal fuente de crudo para Cuba, tras la caída en la producción venezolana. Esta suspensión ocurre en medio de tensiones geopolíticas y demandas de congresistas como María Elvira Salazar.
En redes sociales como X, usuarios y medios discuten las implicaciones, con posts destacando que México fue el mayor proveedor en 2025. Tiempo Digital MX, desde Oaxaca, ha cubierto temas relacionados con EE.UU., como incautaciones de petroleros venezolanos y despliegues militares, reflejando el contexto bilateral. La medida de Trump busca frenar el flujo energético que sostiene al régimen cubano, considerado una amenaza por Washington. Analistas prevén impactos en el comercio México-EE.UU., especialmente en sectores clave como el automotriz y agrícola.
Esta política arancelaria representa una herramienta novedosa en la diplomacia estadounidense, extendiendo sanciones más allá de entidades directas hacia naciones enteras. Para Cuba, la interrupción de suministros mexicanos agravaría su crisis energética, ya dependiente de importaciones. México insiste en su soberanía para decidir envíos humanitarios, pero la presión de EE.UU. podría forzar ajustes en su política exterior. Observadores internacionales monitorean si otros proveedores como Rusia o Irán compensarán la brecha.

