
Tragedia en San Alejo El Progreso mancha la revocación; víctimas, invitadas a “Que siga la primavera”
La tragedia ocurrida en la Sierra de Flores Magón exhibió con crudeza cómo diputados de Morena han convertido la revocación de mandato en una campaña abierta para ratificar a Salomón Jara. Bajo el lema “Que siga la primavera”, el proselitismo oficialista ya cobró vidas, manchando irreversiblemente un proceso que debería ser democrático.
El miércoles, un acto político encabezado por la diputada local Analy Peral Vivar terminó en desastre cuando una camioneta que transportaba asistentes al evento volcó en un barranco. El saldo fue de tres personas fallecidas y al menos diez heridas, en un evento que nunca debió realizarse porque no está permitido por la ley electoral.
El accidente ocurrió cuando autoridades y pobladores de Santo Tomás Chapulapa regresaban del acto político en San Alejo el Progreso. Al circular por un camino de terracería en mal estado, el vehículo se salió de la vía y cayó a una hondonada, dejando muertos y heridos.
Entre las víctimas mortales se identificó a Celestino Avendaño Zaraut, agente municipal, y a Guillermina Cid Flores, vecina de la comunidad. Sus muertes provocaron indignación, pues pobladores denunciaron que la asistencia al mitin “fue forzada mediante presiones” de actores políticos y estructuras oficiales.
Testimonios señalan que la diputada Peral Vivar movilizó agentes municipales, comités de salud y padres de familia para asegurar concurrencia. Los obligó a traslados largos por rutas peligrosas, sin medidas mínimas de seguridad, priorizando la promoción política del gobernador sobre la integridad de personas vulnerables y comunidades marginadas.

La diputada Analy Peral y el vehículo accidentado.
La indignación creció al conocerse que, tras el accidente, la legisladora no acudió al lugar ni brindó apoyo inmediato. Habitantes relatan que se retiró del municipio, dejando a los propios vecinos realizar los rescates improvisados y los traslados de los heridos en camionetas particulares, ante la ausencia total de las autoridades responsables.
Horas después, el Gobierno de Oaxaca informó que los heridos fueron ingresados al Hospital General de Cuicatlán con apoyo del IMSS-Bienestar. Sin embargo, en Santo Tomás Chapulapa la narrativa oficial no apaga el reclamo de justicia ni la exigencia de responsabilidades políticas.
La tragedia ocurre mientras diputados morenistas impulsan descaradamente la ratificación de Salomón Jara. Usan recursos públicos, volanteo, espectaculares y eventos masivos para promover el “Que siga la primavera”, violando la veda electoral, sin que el IEEPCO actúe con firmeza ni independencia real.
El lema inunda redes y actos oficiales, promovido incluso por el diputado Benjamín Viveros, sobrino del gobernador. Se trata de propaganda que ignora la crisis en salud, inseguridad y gobernabilidad, mientras el IEEPCO minimiza denuncias, aprueba convocatorias cuestionadas y valida un proceso viciado desde su origen.
Hoy, la revocación de mandato en Oaxaca ya no es un ejercicio ciudadano, sino una farsa manchada por la tragedia y el abuso de poder. Diputados morenistas, con el aval cómplice del IEEPCO, orquestan una ratificación anticipada, evidenciando que la “primavera” se sostiene sobre muerte, cinismo e impunidad.

