
Represión en Irán deja miles de muertos mientras escala tensión con Estados Unidos y amenaza regional
A más de dos semanas del inicio de las protestas y tras seis días de apagón informativo, Irán enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes. La represión estatal ha elevado la cifra de víctimas mortales a niveles alarmantes, mientras crecen denuncias de violencia policial extrema y se profundiza la confrontación política y militar internacional.
La organización de derechos humanos HRANA informó que el número de fallecidos asciende a 2 mil 571 personas y siguen aumentando. De ellas, 2 mil 403 eran manifestantes y 147 integrantes de las fuerzas de seguridad. El balance incluye 12 menores de edad y nueve personas no identificadas como participantes directos. La cifra podría aumentar tras verificaciones pendientes.
Estos datos coinciden con estimaciones extraoficiales de funcionarios iraníes que, bajo anonimato, hablaron con medios internacionales. Un alto funcionario reconoció al corresponsal de Reuters cerca de 2 mil muertes, mientras otras fuentes señalaron a The New York Times que el total podría rondar las 3 mil o muchos más, lo que alimenta temores de un saldo aún mayor.
En paralelo, se intensifica la confrontación entre Teherán y Washington. El expresidente estadounidense Donald Trump instó públicamente a los iraníes a continuar las protestas y prometió apoyo externo. Las autoridades iraníes, en contraste, acusan a Estados Unidos e Israel de instigar la violencia y atribuyen las muertes a supuestos agentes extranjeros.
El ministro de Defensa iraní, Aziz Nafizardeh, advirtió que Irán atacará bases estadounidenses si su territorio es agredido. Aseguró que cualquier instalación militar que apoye una ofensiva será considerada objetivo legítimo, y anticipó una respuesta “dolorosa” contra los enemigos del país, según declaraciones difundidas por la agencia Mehr.
Irán extendió estas advertencias a países vecinos como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Turquía. Según fuentes citadas por Reuters, Teherán busca que estas naciones presionen a Washington para frenar una ofensiva que podría desatar un conflicto regional, con riesgos de inestabilidad y desplazamientos masivos de población.
Mientras tanto, continúan los gestos diplomáticos para evitar una escalada. Turquía y Qatar han pedido moderación y ofrecido mediación. En Irán, el régimen celebra funerales por más de cien agentes muertos en las protestas, en actos oficiales destinados a proyectar unidad frente a la mayor ola de disidencia en todos los años de islamismo.

