
Represión del régimen iraní deja al menos 51 muertos en protestas nacionales por crisis económica
El régimen iraní ha reprimido con fuerza letal las manifestaciones registradas en Teherán y otras ciudades del país, dejando un saldo preliminar de al menos 51 personas fallecidas, según organizaciones independientes de derechos humanos. Las protestas, activas desde finales de diciembre de 2025, responden a la inflación extrema, la devaluación del rial y el deterioro social.
De acuerdo con Amnesty International y Human Rights Watch, al menos 28 manifestantes y transeúntes, incluidos menores de edad, murieron entre el 31 de diciembre y el 3 de enero por disparos de fuerzas de seguridad. Los hechos se documentaron en 13 ciudades de ocho provincias, con especial intensidad en Lorestan e Ilam.
La organización Human Rights Activists in Iran (HRANA) reportó entre 34 y 36 muertes durante los primeros diez días de protestas, además de más de dos mil detenciones arbitrarias. Las cifras aumentan diariamente, en medio de una severa censura informativa y operativos de seguridad destinados a desarticular las movilizaciones ciudadanas.
Iran Human Rights, con sede en Noruega, elevó el número de fallecidos confirmados a entre 45 y 51, incluidos ocho o nueve menores, con identidades plenamente verificadas. El 7 de enero fue el día más violento, con al menos 13 muertes. Existen reportes no confirmados de decenas adicionales en Teherán y Mashhad.
Las autoridades iraníes minimizan los hechos y atribuyen las muertes a disturbios, accidentes o a integrantes de milicias progubernamentales, sin publicar un conteo oficial. Mientras tanto, persisten el apagón nacional de internet, las detenciones masivas y denuncias de ataques a hospitales, en una represión que recuerda la violencia de 2022.

