POLÍTICA EXPRÉS | * Crimen organizado infiltra sindicatos y política mientras líderes como Pedro Haces niegan lo evidente

POLÍTICA EXPRÉS | * Crimen organizado infiltra sindicatos y política mientras líderes como Pedro Haces niegan lo evidente

El crimen organizado no solo domina territorios: ha infiltrado profundamente los sectores económico, político y sindical de México. Lo verdaderamente indignante es que, pese a las evidencias abrumadoras, aún existan dirigentes como Pedro Haces Barba que pretenden negar lo que ya es inocultable. El caso CATEM-Durango lo confirma con precisión quirúrgica.

La detención de Édgar Rodríguez Ortiz, “El Limones”, exhibe esa infiltración con brutal claridad. Un operador criminal disfrazado de líder sindical alcanzó un cargo interno en CATEM Durango mientras servía como jefe de plaza de “Los Cabrera”, brazo del Cártel de Sinaloa. No era un infiltrado menor: estaba en la estructura oficial del sindicato.

Las imágenes oficiales desaparecidas –fotos, videos y publicaciones donde “El Limones” aparece con uniformes de CATEM, abrazando a Cobián Duarte y posando junto a Pedro Haces– revelan la magnitud del vínculo. No son rumores; son pruebas públicas eliminadas apresuradamente tras su captura, reforzando la sospecha de encubrimiento interno.

La FGR cateó oficinas de CATEM en Durango y detuvo a cinco miembros adicionales vinculados a la red criminal. El operativo no fue casual: surgió tras denuncias empresariales que documentaron extorsiones disfrazadas de “cuotas sindicales”. El crimen operaba desde la fachada del sindicato. La infiltración era total, no un accidente.

CATEM no es ajena a escándalos similares. Desde su creación en 2019 como el “sindicato moderno” de la 4T, ha sido señalado por prácticas extorsivas en varios estados. Su ascenso explosivo, apalancado por alianzas políticas, abrió espacios donde la delincuencia encontró camino libre para operar bajo legitimidad forzada y sin contrapesos.

La reacción de Pedro Haces ante el escándalo es un insulto a la inteligencia pública. Su afirmación de que “El Limones no es CATEM” contradice todos los documentos, eventos y registros visuales disponibles hasta su desaparición digital. Negarlo solo profundiza la percepción de complicidad o, al menos, de negligencia deliberada.

El problema no es solo CATEM: es México. El crimen organizado aprendió a infiltrar sindicatos, empresas, gobiernos municipales, partidos y hasta organizaciones civiles porque estas estructuras les ofrecen cobertura institucional, control territorial y capacidad de intimidación legalizada. El Estado lo sabe, pero actúa como si fuera un fenómeno nuevo.

Negar esta realidad es participar en ella. Las respuestas de Haces y sus aliados políticos muestran un patrón conocido: minimizar, desviar, culpar a la “desinformación”. Es la misma estrategia que permitió que municipios enteros quedaran capturados por los cárteles sin que nadie con poder levantara un dedo hasta que fue demasiado tarde.

El caso de “El Limones” debe encender las alertas nacionales. Si un jefe de plaza puede convertirse en secretario de organización de un sindicato aliado del partido gobernante sin que nadie lo detecte, entonces el Estado perdió la batalla no por incapacidad militar, sino por ceguera política y connivencia institucional.

La infiltración criminal ya no se esconde; opera con logotipos, playeras y cargos formales. Por eso, mientras políticos como Pedro Haces sigan negando lo evidente, el país seguirá pagando el costo. La única salida es la investigación profunda, pública y sin pactos. Si “que caiga quien caiga” es real, este es el momento.

CATEGORIES
Share This
error: Content is protected !!