
México lidera criminalidad global: 4T deja al país en primer lugar mundial en mercados ilícitos
México alcanzó en 2025 el primer lugar mundial en criminalidad organizada, de acuerdo con el Índice Global de Crimen Organizado elaborado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime. El país obtuvo una puntuación de 7.68 sobre 10 en mercados criminales, consolidándose como el líder indiscutible en actividades ilícitas.
El informe confirma el crecimiento del narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y el cibercrimen durante los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación. La fragmentación de los cárteles, ahora convertidos en redes multinacionales con vasta fuerza laboral criminal, impulsó a México a encabezar el ranking global de actividad delictiva.
La evaluación, publicada el 10 de noviembre de 2025, recopila datos y análisis realizados hasta mediados del mismo año. Esto permite dimensionar el deterioro acumulado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y la continuidad del fenómeno bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, iniciado en octubre de 2024. En 2021, México ocupaba el cuatro lugar.
En la edición anterior, México ocupaba el tercer lugar en criminalidad global. El ascenso al primer sitio refleja un agravamiento de la situación en apenas dos años. La puntuación de criminalidad aumentó 0.11 puntos desde 2023, reforzando la tendencia negativa en la prevalencia de mercados ilícitos.
El ranking completo coloca detrás de México a Myanmar, Colombia, Irán y Nigeria, mientras Ecuador aparece en el noveno sitio con 7.48 puntos. En contraste, países con alta capacidad institucional como Canadá y Japón se ubican en posiciones muy bajas, mostrando diferencias drásticas en resiliencia y exposición criminal.
El índice también mide la capacidad estatal para enfrentar el crimen organizado. México obtuvo una puntuación de resiliencia de 5.45, ligeramente menor que los 5.56 registrados en 2023, un descenso que, aunque mínimo, confirma la persistente dificultad gubernamental para contener estructuras criminales cada vez más diversificadas y violentas.
Analistas consultados por GI-TOC atribuyen el deterioro a la consolidación de organizaciones criminales regionales y a la expansión del tráfico de fentanilo. La demanda estadounidense, sumada a la capacidad de producción local, ha convertido al país en un epicentro global del mercado de drogas sintéticas.
El informe resalta que las políticas oficiales implementadas desde 2018 no han revertido la expansión del crimen, sino al contrario: lo han fortalecido. Pese al discurso de “pacificación” promovido por la 4T, la violencia y la presencia criminal se intensificaron en estados estratégicos para el tráfico de drogas, la explotación de personas y el control territorial.
Especialistas destacan que la delincuencia opera con la estructura de corporaciones trasnacionales, con cadenas productivas, redes financieras y sistemas de distribución comparables a empresas formales. Esta capacidad logística ha desbordado los márgenes institucionales y permitió a los cárteles ampliar su influencia incluso en regiones antes consideradas estables.
La publicación del índice está desatando un amplio debate público, especialmente en redes sociales, donde usuarios lamentan que México se haya convertido en líder global de criminalidad durante los gobiernos de la Cuarta Transformación. Para organizaciones civiles, el informe evidencia la urgencia de replantear la estrategia de seguridad y enfrentar la infiltración criminal en la vida nacional.

