
Líder de Morena aseguró en #Oaxaca que el huachicol ha sido eliminado en México, pero cifras oficiales la desmienten
En un evento en Oaxaca este 26 de septiembre, la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde, declaró que el huachicol tradicional ha terminado. Afirmó: “El huachicol ya no existe; es contrabando extranjero”, atribuyendo el fin del robo en ductos de Pemex al desmantelamiento de redes de corrupción durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
Alcalde precisó que el problema actual es el contrabando de combustible desde el extranjero, no el la perforación y ordeña de ductos de combustibles de Pemex en México. Aseguró que las fugas y desabastos por perforación de ductos cesaron gracias a las acciones de AMLO, que eliminaron la corrupción interna en la paraestatal y estabilizaron el suministro en varias regiones.
Sin embargo, datos recientes contradicen esta afirmación, mostrando un incremento en el robo de combustibles. En el primer trimestre de 2025, Pemex detectó 2 mil 444 tomas clandestinas, y de octubre de 2024 a abril de 2025, las pérdidas volumétricas alcanzaron 11 mil 889 millones de pesos, con un alza en barriles robados diarios.
Expertos destacan que el huachicol persiste y se ha sofisticado, con 81 mil 352 tomas clandestinas desde 2018 hasta febrero de 2025. En 2024, el robo promedio fue de 17 mil barriles diarios, un 10.4% más que antes, financiando crimen organizado y generando impunidad pese a decomisos.
En el primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum, iniciado en octubre de 2024, el robo de combustibles en ductos de Pemex no solo no disminuyó, sino que ha registrado un incremento significativo. Datos oficiales revelan un alza del 33% en pérdidas económicas por huachicol durante el primer semestre de 2025, alcanzando 7 mil 650 millones de pesos, comparado con el periodo anterior. Esto contradice la narrativa oficial de control sobre el delito.
Las tomas clandestinas detectadas por Pemex superaron las 3 mil en 2025, con un promedio de una perforación ilegal cada 53 minutos en los primeros meses. Estados como Veracruz reportan un aumento del 76% en hallazgos, mientras que Hidalgo, Jalisco y Guanajuato lideran los casos. El crimen organizado ha sofisticado sus operaciones, elevando los riesgos ambientales y de seguridad.
El huachicol fiscal, una variante que implica contrabando y evasión de impuestos, genera pérdidas anuales estimadas en 9 mil millones de dólares para las finanzas mexicanas. En 2025, se detectaron importaciones ilegales de hasta 138 mil barriles diarios de diésel, duplicando cifras previas, con decomisos millonarios pero insuficientes para frenar el flujo.
A pesar de operativos y detenciones anunciados por el gobierno de Sheinbaum, como el decomiso de 15.4 millones de litros en Coahuila, el problema persiste debido a corrupción interna y nexos con cárteles. Expertos advierten que uno de cada tres litros vendidos es ilícito, impactando recursos públicos y financiando violencia, lo que exige reformas integrales más allá de la retórica oficial.

