
Indiferencia oficial: 56 muertes de personas en situación de calle en Oaxaca, autoridades priorizan lujos
La mañana de este lunes, una persona en situación de calle fue hallada sin vida en la Central de Abasto, Oaxaca. Testigos reportaron que el hombre, recostado en la vía pública, no respondía a los llamados de comerciantes y transeúntes, evidenciando la desatención hacia este sector vulnerable.
Con este caso, suman al menos 56 muertes de personas en situación de calle en Oaxaca capital en los últimos tres años. La indiferencia de autoridades municipales y estatales es notoria, mientras destinan millonarios presupuestos a vehículos de lujo para el gobernador y funcionarios.
Paramédicos de la Cruz Roja acudieron al lugar tras el reporte, confirmando que el hombre carecía de signos vitales. Las autoridades fueron notificadas para el levantamiento del cuerpo, pero hasta ahora se desconoce la identidad del fallecido y las causas exactas de su muerte.
En 2022, la Cruz Roja reportó 14 muertes de personas en situación de calle en Oaxaca capital, atribuidas a enfermedades como hipertensión, diabetes, problemas cardíacos o alcoholismo. La falta de atención médica y albergues agrava la vulnerabilidad de esta población desprotegida.
En 2024, medios locales documentaron al menos 41 decesos, relacionados con desnutrición, condiciones climáticas extremas, adicciones no tratadas y enfermedades crónicas. Estas cifras reflejan una crisis humanitaria que las autoridades ignoran, priorizando gastos superfluos como automóviles de lujo para funcionarios.
En lo que va de 2025, se ha registrado al menos una muerte, la del 2 de marzo en el Mercado de Abasto. La ausencia de datos oficiales para 2023 y gran parte de 2025 sugiere que el número real de fallecidos podría ser mayor.
Las principales causas de estas muertes incluyen exposición al clima, desnutrición, enfermedades no atendidas, adicciones y, en menor medida, violencia. La inexistencia de programas de albergue y alimentación evidencia el abandono institucional hacia las personas en situación de calle.
Mientras el gobierno estatal y municipal pregona un “humanismo mexicano” en discursos, la realidad muestra una clara desidia. Los recursos públicos se destinan a lujos administrativos, como la compra de vehículos de alta gama, en lugar de atender a los más necesitados.
La falta de políticas públicas efectivas perpetúa esta crisis humanitaria. Organizaciones civiles y ciudadanos han denunciado la inacción oficial, que contrasta con el derroche en bienes superfluos, dejando a las personas en situación de calle en un estado de absoluta indefensión.
Urge que las autoridades de Oaxaca implementen programas integrales de atención, albergue y salud para este sector. La indiferencia gubernamental no solo agrava la tragedia, sino que refleja una profunda desconexión con las necesidades de los más vulnerables en la capital oaxaqueña.

