Israel bombardea Teherán: explosiones masivas, bases militares en llamas y pánico generalizado sacuden la capital iraní
La madrugada de este viernes 13 de junio (hora local), múltiples explosiones estremecieron la ciudad de Teherán, Irán, en lo que autoridades locales y medios internacionales han confirmado como un ataque aéreo lanzado por Israel. El bombardeo se produjo tras semanas de tensión creciente por el programa nuclear iraní y una reciente resolución de la ONU que censuró al gobierno iraní por incumplimientos nucleares.
Testigos en la capital iraní describen escenas de caos: temblores similares a un sismo, ventanas rotas, incendios visibles desde varios puntos de la ciudad y sonidos constantes de sirenas. Las explosiones, de gran magnitud, provocaron cortes de energía en algunas zonas y la suspensión de vuelos en el aeropuerto internacional Imán Jomeini.

Las primeras evaluaciones indican que el blanco principal del ataque fueron instalaciones militares, entre ellas un centro de mando de la Guardia Revolucionaria y una planta de enriquecimiento de uranio ubicada en las afueras de Teherán. Las autoridades iraníes han declarado estado de emergencia y se encuentran desplegando fuerzas de rescate y seguridad.
Fuentes del gobierno israelí han señalado que la operación fue una respuesta “preventiva” ante lo que consideran una amenaza inminente, debido al aumento del stock de uranio enriquecido por parte de Irán y su negativa a permitir inspecciones completas del OIEA. El gabinete de guerra de Israel no ha emitido aún un comunicado oficial.

El gobierno iraní ha prometido una “respuesta masiva” y convocó de inmediato al Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Según medios locales, unidades de misiles y drones han sido activadas en varias regiones del país. Las fuerzas armadas iraníes han elevado su nivel de alerta y se teme una posible escalada regional del conflicto.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. Rusia y China han pedido contención, mientras que Estados Unidos instó a “evitar una guerra abierta”. La ONU ha convocado a una sesión de emergencia para evaluar la situación y buscar vías diplomáticas para frenar una confrontación directa.

Este ataque marca un punto de quiebre en el conflicto entre Israel e Irán, que durante años se mantuvo en el plano de amenazas, sabotajes encubiertos y ataques indirectos a través de terceros países. Ahora, con bombardeos abiertos sobre la capital iraní, el riesgo de una guerra regional a gran escala se vuelve una amenaza tangible.

