
Fracaso histórico, acusan analistas y críticos; baja participación y alta anulación de votos en la elección judicial
El domingo 1 de junio, México celebró por primera vez elecciones para renovar más de 2 mil 600 cargos del Poder Judicial. Sin embargo, la jornada electoral estuvo marcada por una participación ciudadana extremadamente baja, estimada entre el 12.57% y el 13.32% del padrón electoral, según datos preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE) . Este nivel de participación contrasta notablemente con el 60% registrado en las elecciones presidenciales de 2024.
Analistas y críticos califican estos comicios como un fracaso histórico: la participación fue del 11%, pero lo más brutal son los votos nulos: 2018: 2.77%; 2024: 2.33% y en 2025: ¡22.61%!
Con eso, la votación válida real apenas alcanza el 8.61% del padrón. ¿Y con eso quieren legitimar una reforma judicial?, se preguntan.
Aunque el INE aún no ha proporcionado cifras oficiales sobre los votos nulos, diversos reportes indican que muchos ciudadanos optaron por anular su voto como forma de protesta. Por ejemplo, la académica Denise Dresser escribió la palabra “farsa” en su boleta, mientras que otros votantes incluyeron mensajes como “voto por los desaparecidos”, “justicia para Samir Flores” o “chingue su madre Noroña”, entre otros textos.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la legitimidad del proceso electoral, destacando que cerca de 13 millones de ciudadanos ejercieron su derecho al voto y calificando la jornada como un “éxito histórico” . No obstante, analistas y críticos señalaron que la baja participación y la elevada cantidad de votos nulos cuestionan la representatividad y legitimidad de los resultados. Alberto Ramos, de Goldman Sachs, advirtió sobre los riesgos de fallos judiciales politizados y una menor legitimidad institucional.
El INE enfrentó múltiples desafíos en la organización de estas elecciones, incluyendo un recorte presupuestal de casi el 50%, la reducción del número de casillas de 172 mil a 84 mil, y la exclusión del voto desde el extranjero. Además, se denunciaron irregularidades como propaganda ilegal promovida por la “maquinaria política oficial”.
A pesar de las dificultades, el proceso electoral continúa con el conteo de votos y se espera que los resultados finales se publiquen en los próximos días. Mientras tanto, el debate sobre la legitimidad y eficacia de esta reforma judicial persiste, con voces a favor y en contra que reflejan la polarización en torno a este histórico pero controvertido cambio en el sistema judicial mexicano.

