
Discurso oficial choca con la realidad en materia de seguridad; aumentan delitos en Oaxaca capital y regiones
En el estado de Oaxaca, que en el discurso del gobernador Salomón Jara y sus funcionarios se ubica entre los cinco estados más seguros del país, persisten hechos violentos como secuestros, ejecuciones y asesinatos. Pero la narrativa oficial choca de manera inevitable con el Oaxaca real.
La inseguridad en Oaxaca se incrementa a niveles nunca vistos, la Policía Municipal denuncia que un 70% del personal fue desarmado por órdenes superiores (quitándoles la posibilidad de enfrentarse a la delincuencia) y los delitos en Oaxaca capital se cometen a toras horas, ante la pasividad –¿o complicidad?– de las autoridades estatales y municipales.
La madrugada del miércoles, ladrones ingresaron a la joyería “La Marquesita”, ubicada a escasos metros de distancia del Zócalo de la Ciudad, donde robaron alhajas por más de 250 mil pesos, y por la noche fue asaltada la Joyería Judith Arriaga, ubicada en el primer cuadro del centro histórico. Ambos incidentes ocurrieron en el corazón de la Capital, exhibiendo la incapacidad de la autoridad para hacer frebnte a la delincuencia, que la ha rebasado.
Horas antes, la región de la Cuenca, específicamente la ciudad de Tuxtepec, fue el escenario reciente de violencia extrema. Saúl N., un empresario dedicado a la compra y venta de ganado, fue secuestrado y su cuerpo fue encontrado este martes en la zona residencial “La Ceiba”, en circunstancias que evidencian el grado de brutalidad en estos incidentes.
El cadáver de Saúl N. fue hallado dentro de un tambo de plástico, maniatado y con aparentes signos de tortura. La localización del cuerpo fue posible luego de que vecinos de la zona percibieran un fuerte olor que alertó sobre la presencia de restos humanos.
De acuerdo con los reportes, se presume que los responsables intentaron disolver el cuerpo utilizando ácido, lo cual añade un elemento de crueldad al caso. La Fiscalía del estado ha confirmado la identidad de la víctima y continúa con la investigación.
En Pinotepa Nacional, en la región de la Costa oaxaqueña, otro caso de violencia tuvo lugar en la localidad de Collantes, donde un hombre identificado como “El Gato” fue asesinado.
Su cuerpo, con impactos de bala, fue encontrado en un camino de terracería cercano al Río de las Arenas, en un área conocida como el “Bordo”. Las autoridades arribaron al lugar para llevar a cabo las primeras investigaciones, aunque hasta el momento no se ha identificado a los responsables de este homicidio.
En otro incidente en la capital de Oaxaca, el cuerpo sin vida de un hombre fue hallado flotando en el río Atoyac, a la altura del mercado de madera. Elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional acudieron al sitio, donde se aseguraron de preservar la escena hasta la llegada de integrantes del Cuerpo de Bomberos, quienes se encargaron de extraer el cuerpo del agua y trasladarlo a una ubicación cercana en espera del Ministerio Público y personal de Servicios Periciales.
La Fiscalía de Oaxaca ya se encuentra realizando las diligencias pertinentes en cada uno de estos casos, mientras la población continúa alarmada por la frecuencia y violencia extrema de estos sucesos.
Estos incidentes resaltan una preocupante contradicción entre la narrativa oficial de seguridad y la cruda realidad de violencia que persiste tanto en Oaxaca capital como en las diversas regiones del estado, dejando a los ciudadanos en un estado de vulnerabilidad y desconfianza.

