
Rinden homenaje a Toledo con papalotes a subastar para Cruz Roja
Como un homenaje al artista Francisco Toledo y con la finalidad de recaudar fondos para la Cruz Roja, la artista Paola Pineda participa en una subasta de papalotes intervenidos por diferentes creadores, organizada por Bernardini Art Gallery. “Ese dinero será donado para la gente que está sufriendo por la pandemia”, explica la pintora sobre el evento que se realiza el 3 y 4 y 5 de octubre de manera virtual.
“La galería nos dio el papalote y nos permitió intervenirlo de manera libre”, explica Pineda, “el chiste es que todos participemos y se lleven una pieza a un precio accesible”.
“Se muere Toledo, llega el virus, se apagó la fábrica, la gente se quedó sin trabajo. El pueblo está cercado porque hay casos (de COVID-19), se me ocurre darles trabajo y ya van como 500 papalotes que mandamos a hacer; los artistas los pintan y gran parte de las ventas es para donarla a la Cruz Roja. Ya van más de 200 artistas que se involucran”, explica Diego Bernardini, director de la galería.
Hace unos meses, la también arquitecta colaboró con la iniciativa “Dona trajes, salva vidas”, con una pieza para recaudar fondos y adquirir material para el personal médico que está trabajando en hospitales COVID-19 de la Ciudad de México.
Durante esta cuarentena, Paola ha encontrado la inspiración y ha dado un giro a su arte, el cual ha estado marcado por los retratos y el color; sin embargo, durante su confinamiento en Jilotepec, Morelos,nació la obra¡No nos vemos, pero aquí estamos!. “Me había dedicado toda la vida a pintar rostros, pero tuve una necesidad bestial por la naturaleza y busqué un espacio donde aislarme y seguir pintando”, dice.
“Esta pandemia me ha llevado a un lugar donde necesito a la naturaleza. A partir de ahora, lo que vea lo llevaré al lienzo, y a experimentar en otras texturas y hacer nuevas cosas. Esa es la tarea del artista”, agrega la artista que ha expuesto en Museo Nacional de San Carlos y en el Museo Franz Mayer.
Además de esta obra, la joven encontró un “diván para el refugio de la locura mental en la pintura” y realizó una de sus pinturas más significativas,COVID–2020, la cual también imprimió en cubrebocas, los cuales se pueden adquirir a través de sus redes sociales.
Sobre su interés en plasmar temas sociales en su trabajo, Pineda afirma que se trata de contar la historia, “somos narradores de nuestros hechos, lo más importante es llegar con un mensaje a la gente y que no pase desapercibido”, dice quien ha realizado cuadros sobre los 43 estudiantes de Ayotzinapa y Black LivesMatter.
Para la pasada marcha del 8 de marzo y el paro nacional de mujeres, Paola creó un retrato que alcanzó popularidad al ser compartido en las redes sociales. La imagen la pensó durante varias semanas, hasta estar segura que erala adecuada. “Ese retrato me cambió la manera de ver mi pintura, porque no creo que ninguna mujer no lo sienta en la piel”, explica.
PAOLA-PINEDA
Estudió en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York. Foto: Yadin Xolalpa y Cortesía
“Es mi pieza más importante por ser mujer” y no sólo por preocuparle la situación actual, ya que asegura que “todas tenemos historias y tan normalizada la violencia, que es imposible que no lo hayamos sentido de la misma forma”, sino también porque es importante trabajar para que “el piso esté más parejo para hombres y mujeres”, sobre todo en el mundo en el que ella se mueve: el del arte.
Esta nota se publicó originalmente en El Heraldo en la siguiente dirección:

