
Exhibe la UTE tibieza de S-22 sobre postura de regreso a clases
Alexi Espinoza
El sector más radical del gremio magisterial, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) perteneciente al Frente Popular Revolucionario (FPR) acusó este viernes a la dirigencia de la Sección 22 de no haber fijado una postura a tiempo para el regreso a clases.
En una conferencia de prensa frente al templo de Santo Domingo de Guzmán, la UTE condenó que los dirigentes del magisterio, anteponiendo la vida de los estudiantes, padres y madres de familia, así como de los trabajadores de la educación, no hayan exigido el cierre y conclusión del ciclo escolar 2019-0020 ya que se han cursado tres cuartas partes del programa educativo.
Zenen Bravo Castellanos dijo este viernes que el gobierno tiene que garantizar el regreso a los espacios educativos cuando cuenten con la infraestructura mínima para enfrentar esta pandemia, agua, luz internet, gel antibacterial, sanitización de las escuelas y protocolos básicos de salud, además de grupos de menos de 20 alumnos, precisaron.
Señalaron que en Oaxaca el plan «Aprende en casa por tv y en línea» fue un fracaso, porque cientos de comunidades carecen de energía eléctrica e Internet, o equipos de cómputo.
Lamentaron que la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) no haya dado a tiempo su pronunciamiento en Oaxaca; “la sección 22 del SNTE CNTE se ha mostrado débil y tardía, lo que muestra sus diferencias internas y posiciones blandengues, dejando en claro los compromisos pactados con el secretario de educación pública Esteban Moctezuma Barragán y Andrés Manuel López Obrador”.
“Aún a costa de arriesgar la vida de la población, sin que se instale un a plenaria, proponen el regreso a clases, sin las condiciones mínimas de seguridad, con el silencio de la dirigencia sindical se pone el riesgo de la vida de todos sobre todo en los municipios de la esperanza”,
Agregó que el magisterio democrático debe continuar con la reivindicación de los principios de clase de la CNTE y su vínculo con los intereses del conjunto de la clase trabajadora y los pueblos, no del gobierno en turno.
Por ello rechazaron el regreso a clases que el gobierno federal anuncia, dentro de la llamada «nueva normalidad», porque no hay garantías de higiene para los educandos de los diferentes niveles de educación.

