CIUDAD DE MÉXICO

La pubertad en niñas antes de los 8 años, y en niños, antes de los 9 años se ha desatado a causa del confinamiento derivado de la pandemia de covid-19, advirtieron médicos pediatras.

El sobrepeso y el estrés han sido parte de los detonantes de este problema que puede ocasionar un baja talla.

Patricia Medina, endocrinóloga pediatra adscrita al Hospital Infantil Federico Gómez, señaló que aunque en México aún no existe una medición del porcentaje de casos de pubertad precoz,  en Italia, en las niñas, por ejemplo, se han duplicado el número de consultas ante esta situación.

«En la práctica clínica nos está llegando un mayor número de chicos y chicas que están adelantando el inicio de la pubertad (entre 30% y 40%). La pubertad normal en el caso de las niñas se debe presentar entre los 8 y los 13 años de edad.

Esta aparición de la pubertad significa ciertos cambios corporales como el crecimiento de las glándulas mamarias en las niñas y el vello en la región genital y en las axilas.

En el caso de los varones, la edad normal para la presentación de los cambios en la adolescencia es entre los 9 y los 14 años de edad. También se da el crecimiento de vello en la región genital y un aumento de volumen en sus genitales, en los testículos, específicamente. A estas edades es normal”.

«Ahora estamos viendo que la pubertad se está presentando a edades más tempranas, antes de los 8 años en las niñas, y antes de los 9 años en los niños.

Se presenta entre los 8 y 8 años y medio en las niñas y entre los 9 y 9 años y medio en los niños. Ésta es una pubertad de tipo temprana. Cuando es antes de los 8 años en niñas y antes de los 9 años en los niños es pubertad precoz”, detalló.

En el marco del Día Internacional de la Conciencia sobre el Crecimiento Infantil explicó que esta situación ocurre a consecuencia del incremento del sobrepeso y obesidad en niños y niñas, la exposición a dispositivos móviles, la vida sedentaria, el estrés, la tensión y la ansiedad.

La endocrinóloga pediatra indicó que debido al confinamiento los padres dejaron de llevar a sus hijos con especialistas para revisiones semestrales y vigilancia de su crecimiento.

«Hubo un aumento en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad,  además de  que disminuyó la realización de actividad física, también se presentaron problemas de ansiedad y depresión.

Lo anterior, destacó la especialista, se asoció a un  mayor consumo de alimentos con alta densidad energética y esto mismo derivó en la pubertad precoz que ocasiona que inicialmente estos niños crezcan mucho,  pero al final pueden tener consecuencias adversas sobre su talla final. Son niños que podrán tener estatura baja si no se valoran a tiempo.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior

 

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