Esta mañana se reportó la explosión de una toma clandestina conectada al ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) Tuxpan-Azcapotzalco, el cual corre por el poblado de Santa María, en el municipio de Acolman, Estado de México.

Los habitantes de la zona informaron a las autoridades que sobre los campos de siembra se observaba una flama de más de 10 metros de altura, por lo que los equipos de emergencia se trasladaron al sitio.

Al arribar los elementos de Protección Civil y bomberos municipales se percataron de que el poliducto de 18 pulgadas que transporta diésel había sido perforado por presuntos huachicoleros y eso ocasionó el incendio; además dos camionetas fueron consumidas por las llamas.

A la zona llegaron integrantes de la Guardia Nacional, de las policías estatal y municipal y de Protección Civil estatal, quienes establecieron un cerco de dos kilómetros.

El personal de Pemex informó que ya se cerró el paso del combustible y las llamas que aún se observan es porque el remanente del combustible continúa consumiéndose, aunque no existe riesgo para la población.

Debido a la radiación, algunos cables de energía eléctrica se cayeron y eso provocó que al menos dos poblados se mantengan sin luz, por lo que personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) trabaja en el sitio y una vez que la toma clandestina sea sellada, volverán a tensar los cables y se restablecerá el servicio.

Hasta ahora no se tiene registro de personas fallecidas o lesionadas y tampoco se conoce la identidad o paradero de los responsables.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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