CIUDAD DE MÉXICO

Desde la plaza pública más importante de México y en la fiesta cívico-militar más relevante para la nación, el presidente Andrés Manuel López Obrador demandó al gobierno de Estados Unidos levantar el bloqueo económico a Cuba.

Al tiempo pidió declarar patrimonio cultural de la humanidad a la isla caribeña, misma que por resistir durante más de seis décadas la injerencia estadunidense merece el premio a la dignidad.

«El gobierno que represento llama respetuosamente al gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país», sentenció en el marco del desfile militar por el 211 aniversario del inicio de la guerra de independencia.

Al tener como invitado de honor al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el mandatario mexicano calificó de «hazaña histórica» la manera en la que ese país ha defendido su dignidad, su derecho a vivir y a gobernarse sin permitir injerencias de otras potencias.

«En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba, merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada patrimonio de la humanidad”, expresó ante las Fuerzas Armadas nacionales y cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, entre ellos el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.

Contraria a su costumbre de respetar la autodeterminación de los pueblos, López Obrador remarcó que «con toda franqueza, se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que éste, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio gobierno».

«Si esta perversa estrategia lograse tener éxito —algo que no parece probable por la dignidad a que nos hemos referido—, repito, si tuviera éxito, se convertiría en un triunfo pírrico, vil y canallesco. En una mancha de esas que no se borran ni con toda el agua de los océanos» sentenció López Obrador.

Como agregado a su petición de liberar a Cuba, dijo que es mejor el entendimiento, el respeto mutuo y la libertad «sin condiciones ni prepotencia».

El presidente recordó que aún vive el presidente Jimmy Carter, quien supo entenderse con el general Omar Torrijos para devolverle a Panamá el Canal y su soberanía.

«Ojalá el presidente Biden, quien posee mucha sensibilidad política, actúe con esa grandeza y ponga fin, para siempre, a la política de agravios hacia Cuba», sostuvo el presidente de México.

Inmediatamente después de pronunciar este discurso, en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Armadas, López Obrador se dispuso a disfrutar del desfile militar del 16 de septiembre en compañía de Díaz-Canel, quien reconoció que México siempre ha sido fiel a sus relaciones estrechas con Cuba.

Además, el presidente Cubano aprovechó la Plaza de la Constitución para asegurar que vive una campaña de «odio y manipulación» derivada del bloqueo criminal que enfrentan desde hace 62 años.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior

 

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