Autoridades continúan este miércoles con las labores de búsqueda tras el hallazgo del cuerpo de la niña Mía en el derrumbe del Cerro del Chiquihuite, en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México.

El martes, personal de rescate extrajo el cuerpo de la menor de 3 años, con lo que suman dos cuerpos recuperados tras la tragedia acontecida el pasado 10 de septiembre.

La niña permanecía desaparecida junto con su hermano Jorge Dilan, también menor de edad y su madre Paola Daniela, quienes aún no han sido hallados luego de que su casa fuera destruida por el desgajamiento del cerro.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó que el cuerpo de la menor, identificada como Mía, ya había sido reconocido por sus familiares y en breve se les entregaría.

“Luego de diversas diligencias realizadas por la fiscalía, el cuerpo de una menor de 3 años de edad, rescatado esta tarde en la zona del derrumbe en el cerro del Chiquihuite, ha sido reconocido por sus familiares, en breve será devuelto bajo los protocolos correspondientes”, apuntó la dependencia.

Las autoridades del municipio de Tlalnepantla confirmaron el hallazgo y expresaron sus condolencias a los familiares la menor.

Diversos medios locales reportaron que el cuerpo de la pequeña fue devuelto a sus familiares este miércoles en la madrugada para ser velado.

El derrumbe se produjo el viernes cuando empezaron a desprenderse toneladas de tierra que dejaron sepultadas varias viviendas.

El suceso dejó en ese momento una joven muerta y varios lesionados.

Además, desde entonces eran buscados Paola Daniela Campos Robledo, de 22 años, y Mía Mayrin y Jorge Dilan Mendoza Campos, de 3 y 5 años, respectivamente.

Samuel Gutiérrez, coordinador Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos del Estado de México, dijo el martes en entrevista con medios de comunicación que no hay señales de vida en la zona de desastre, aunque continuaban con las labores de búsqueda.

El deslave, que aún no tiene una explicación oficial, ha provocado conmoción nacional por ocurrir en una zona marginada que nació como asentamiento irregular.

Los vecinos denuncian que ya habían alertado a las autoridades de posibles riesgos de derrumbe en la zona, que incluso aparece en los Atlas de Riesgo oficiales por su peligrosidad.

 

Esta nota originalmente se publicó en López-Dóriga Digital

 

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