14 de los 26 diputados que conforman la fracción parlamentaria de Morena en la 64 Legislatura del Congreso de Oaxaca, buscan que el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín comience a entregar la administración municipal a su sucesor, Francisco Martínez Neri.

Con base al documento, los legisladores morenistas pretenden que, a partir del mes de octubre, la actual autoridad municipal inicie el proceso de transición, y no un mes antes como lo estipula el reglamento. 

Consideran necesario realizar el procedimiento ante la serie de presuntas irregularidades administrativas, falta de claridad en el uso de los presupuestos, falta de comprobaciones, falta de comunicación entre una administración saliente y la entrante, pero, sobre todo, para deslindar responsabilidades ante el evidente desaseo de las finanzas municipales.

En entrevista con Tiempo, el presidente municipal electo, Francisco Martínez Neri, admitió desconocer el monto de la deuda que le será heredada por el actual primer concejal, además de que no ha convocado a una reunión para comenzar con el proceso de entrega-recepción del gobierno de la Verde Antequera.

Previniendo un desfalco en la Hacienda Municipal, el edil electo de Oaxaca de Juárez, Francisco Martínez Neri, solicitó a los diputados de su partido, tomar cartas en el asunto ante lo evidente: un desfalco y falta de claridad en el uso y destino de los recursos públicos, situación que se advierte, no está dispuesto a cargar y mucho menos a recibir en tan desaseadas condiciones. 

En un escrito signado por 14 de los legisladores que integran la bancada de Morena en el Congreso de Oaxaca, se da cuenta de los artículos y requisitos que deberán de considerarse para obligar al Edil saliente empezar el proceso de transición con tres meses de anticipación e incluso rendir las cuentas necesarias para no heredar problemas a la naciente administración municipal. 

Sin embargo, el mal manejo de los recursos municipales que ha llevado el edil Oswaldo García, impide que durante más de tres ocasiones haya pospuesto esa primera reunión de seguimiento y acuerdos que darían pie a la entrega recepción. 

La intención de Oswaldo García es la de ganar tiempo, sabe de las condiciones de las finanzas municipales y pretende prácticamente dejarle el cargo a Francisco Martínez Neri a la deriva, sin revisión, sin supervisión y sobre todo sin dar cuenta del uso de los recursos usados por su administración. 

Ahora obligado por la Ley, García Jarquín, está muy interesado en contratar abogados fiscales e incluso, ha tratado de hablar con “alguien en la gubernatura para alcanzar un acuerdo que le permita oxigenar la entrega recepción pues sabe que no tiene cuentas claras. 

Muchas irregularidades han encontrado en el gobierno de Oswaldo García, destacan una serie de préstamos no reportados a las áreas de Hacienda o de Finanzas del estado que han estado ocultos a su propio Cabildo, y esa información ya obra en manos de Martínez Neri; quien decidió solicitar el apoyo de los diputados para obligarlo a entregar cuentas claras, o en su defecto fincarle responsabilidades. 

De esas irregularidades está perfectamente enterado el Auditor Superior del Estado y el nombre que brota es el del Síndico Hacendario Jorge Castro, como quien orquestó todos los movimientos pensando que podría dejarlos sin revisión a la administración entrante. 

Además, figuran la compra de material de pésima calidad para el proceso de bacheo en la Capital, que solamente dura 24 horas una vez colocado. 

Sin contar con la falta de mantenimiento de las patrullas y camiones recolectores de basura, y en este último caso, le representa un excelente ingreso al Edil saliente. 

Se habla de una deuda de casi 300 millones de pesos y dentro de ellos, más de 50 millones de pesos son por pagos pendientes proveedores, los que Martínez Neri no está dispuesto a recibir como parte de la herencia de García Jarquín. 

Jorge Castro orquestó un contrato de arrendamiento de los camiones recolectores de basura (la mayoría estacionados por falta de mantenimiento) y patrullas policiacas, que le permitían un “moche” mensual de 400 mil pesos, los que incluso solicitó por adelantado, lo que le representó más de 6 millones de pesos sin ejercer. 

Otro hoyo presupuestal es la oficina de Comunicación Social, que dilapidó recursos públicos (sin facturar) a algunos medios de comunicación que aceptaron publicar sus boletines mal hechos pretendiendo generar una imagen distinta a la realidad; esta oficina también está en la mira del Congreso y específicamente de MORENA. 

Los Legisladores del partido del Presidente López Obrador, casi se van de espaldas cuando revisando los primeros informes, encontraron una y mil irregularidades, y ahora darán vista (si es que no lo han hecho ya) a la Fiscalía Anticorrupcción y desde luego a la Auditoría Superior del Estado y a la Federación al presumir un desfalco que podría superar bien, los 800 millones de pesos, sin contar con la falta de comprobación de pos ejercicios fiscales anuales. 

Francisco Martínez Neri está en la antesala de pasar a la historia como un Edil honesto, que no se prestó a simulaciones y garantizó una transición transparente sin vicios ocultos, o simplemente dejó pasar, y se convirtió en cómplice del mayor saqueo de las arcas municipales.

 

 

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