Con las lluvias intensas de los últimos días, la presa Benito Juárez de Jalapa del Marqués se ubicó este jueves a un 104% de su capacidad, por lo que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) continúa con su desfogue controlado.

De acuerdo con el director general del Organismo de Cuenca Pacífico Sur (OCPS) de la Conagua, Miguel Ángel Martínez Cordero, el desfogue de la presa se realiza desde hace ocho días, cuando la presa se ubicó al 98% de su capacidad, por lo que se inició el desfogue de 22 metros cúbicos por segundo, hasta que el nivel de embalse se estabilice.

Indicó que las descargas se realizan de manera controlada por lo que el río Tehuantepec también incrementó su nivel gradualmente, sin que esto represente riesgo para la población aguas abajo.

Hasta este jueves la presa Benito Juárez de Jalapa del Marqués se reportó al 104% de su capacidad, con un almacenamiento del 751,219 hectómetros o millones de metros cúbicos.

También en la Mixteca, la presa de Yosocuta de San Marcos Arteaga está al 104%, con un almacenamiento de 48.904 hectómetros o millones de metros cúbicos.

Indicó que, en la Cuenca del Papaloapan, la presa Miguel de la Madrid Hurtado se reportó al 67% de su capacidad y la presa Presidente Alemán de Temascal al 60% de su almacenamiento.

Al respecto, la Comisión Estatal de Protección Civil confirmó que las presas Benito Juárez y Yosocuta superaron el 100% de su capacidad, sin que a la fecha represente un riesgo para la población.

También con información de la Conagua reportaron que los ríos San Felipe y Salado llegaron al 50 y 70 por ciento de su capacidad, respectivamente.

El río Atoyac se reportó un metro abajo de su escala crítica, sin riesgos de desbordamiento por el momento.

De esta manera, los tres niveles de gobierno monitorean niveles de arroyos, ríos y presas cuyo aumento es evidente, con las lluvias ocasionadas por la onda tropical número 27.

Y es que debido a los volúmenes de agua pluvial que está recibiendo actualmente la presa Benito Juárez, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que, desde hace una semana, de acuerdo con un análisis técnico de operación, se reinició el desfogue controlado de 22 metros cúbicos por segundo (m3 /s) de agua hasta que el nivel de la presa se estabilice, esto con el objetivo de garantizar la seguridad de la población aledaña.

El director general del Organismo de Cuenca Pacífico Sur (OCPS) de la Conagua, Miguel Ángel Martínez Cordero, dijo que en la presa Benito Juárez las descargas de agua se realizan bajo condiciones controladas por el propio diseño de la presa; sin embargo debido a las modificaciones que ha sufrido el cauce del río Tehuantepec aguas abajo, con fines preventivos antes se giró un aviso a la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCO) para que realice el protocolo de avisos a los municipios aledaños a la presa, a fin de que estén atentos a los reportes meteorológicos que emita la Conagua y a las recomendaciones que señalen las autoridades de Protección Civil.

El funcionario federal señaló que, ante este desfogue controlado, el río Tehuantepec aumentará su nivel de manera gradual, sin que esto represente algún riesgo para la población que habita aguas abajo, sin embargo, se exhortó a las autoridades municipales de Santo Domingo Tehuantepec, Salina Cruz, San Blas Atempa, San Pedro Huilotepec y San Mateo del Mar a tomar las medidas preventivas necesarias.

La Conagua dio a conocer que las extracciones se mantendrán conforme la evolución del almacenamiento y las condiciones del tiempo que se presenten.

Cabe señalar que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, explicó este jueves que la inundación en Tula, en el centro de Hidalgo, que dejó al menos 14 muertos, se debió a que las presas rebasaron su capacidad, lo que causó la creciente del caudal de río Tula, que se desbordó.

“Se rebasaron las presas más allá de su capacidad y esto fue lo que provocó la inundación y el que se salieran de cauces los ríos, en el caso de Tula”, explicó el mandatario durante su conferencia de prensa matutina desde el Palacio Nacional.

Explicó que aún hay traslados a albergues en Tula porque no ha bajado el nivel del agua o “ha bajado muy poco”, y señaló que personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) está trabajando en coordinación con el Gobierno estatal.

Agregó que ahora las presas se están “cerrando y abriendo” de acuerdo a la lluvia, y ya ha habido una disminución en el volumen de agua de las presas.

Recalcó que el desbordamiento del río Tula se debió a que las presas están llenas. Dijo que en la zona del hospital -donde murieron 14 personas- el cauce es más angosto y no resistió, por lo que se produjo una mayor inundación. 

 

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