Philippine's President Rodrigo Duterte gestures as he answers a question during a press conference at the Malacanang palace in Manila on January 30, 2017. Philippine's President Rodrigo Duterte on January 30, 2017 extended his deadly drug war until the last day of his term in 2022, but conceded the police force acting as his frontline troops was "corrupt to the core". Thousands of people have died in the crackdown that began when Duterte took office in the middle of last year, with rights groups warning police are carrying out extrajudicial killings not just to fight crime but to aid their own corrupt activities. / AFP PHOTO / POOL / NOEL CELIS (Photo credit should read NOEL CELIS/AFP via Getty Images)

Los filipinos que se nieguen a ser vacunados contra el covid-19 no tendrán autorización para salir de sus casas, una medida de seguridad contra la variante Delta de covid-19, advirtió Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas.

En declaraciones televisadas, el mandatario dijo que no existe una ley que ordene una restricción así, pero señaló que está listo para enfrentar demandas con tal de mantener fuera de las calles a gente que está “arrojando virus a diestra y siniestra”.

Los filipinos que no quieran vacunarse contra covid-19, «en lo que a mí respecta, pueden morirse en cualquier momento”, aseguró Rodrigo Duterte.

Sin embargo, más que resistencia de los ciudadanos, Filipinas ha estado enfrentando escasez de vacunas anticovid.

Casi 7 millones de filipinos ya están totalmente vacunados y más de otros 11 millones han recibido su primera dosis. Es una fracción del objetivo del gobierno de inocular a entre 60 y 70 millones de personas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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