Autoridades estatales y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) descubrieron que el socavón ubicado en la junta auxiliar de Santa María Zacatepec, en el municipio de Juan C. Bonilla, tiene una profundidad aproximada de 56 metros y, aunque no creció en el último día sus dimensiones territoriales, ya presenta fisuras «relevantes» de 9 metros en algunas paredes.

En conferencia de prensa, Ana Lucía Hill Mayoral, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), abundó que el socavón únicamente ha crecido unos centímetros en las últimas 24 horas y mantiene los 126 metros en el eje mayor y 114 metros en el eje menor que el miércoles ya presentaba; no obstante, en su parte más profunda, se encontró una altura de 56 metros, 45 metros de agua y 11 de área libre.

Al respecto, Beatriz Manrique Guevara, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot), destacó que la investigación encabezada por el IPN y el gobierno local permitirá conocer si el socavón continuará incrementando de tamaño, cuándo se estabilizará y si existiera la posibilidad de formación de nuevos socavones.

La funcionaria dejó en claro que las fisuras que se han presentado en la falla van de los 5 a los 9 metros y hacen pensar que no necesariamente habrá nuevos desprendimientos de tierra, pero la vivienda aledaña al socavón ya es inhabitable porque está en un bloque completo de grietas.

De acuerdo con el investigador del IPN, Pedro Francisco Rodríguez, el socavón se formó por tres posibles razones: las condiciones naturales del subsuelo, actividades humanas que promovieron el colapso y una híbrida, que surge a partir de la combinación de las dos primeras.

«Podemos registrar en las hipótesis hasta ahora planteadas que en las posibles causas del colapso sea una combinación de procesos con efectos acumulativos, es decir, no hay un colapso instantáneo, hay una serie de procesos acumulativos y que posiblemente pudieran involucrar actividades humanas con el intensivo aprovechamiento del agua subterránea, es una línea de investigación».

El académico indicó que posiblemente «de no haber existido una lluvia excepcional (la madrugada del 29 de mayo) el socavón no hubiera aparecido», sin embargo, aclaró que «el vacío» que había debajo de la corteza ya estaba formado y en cualquier momento podría haberse presentado el mismo fenómeno.

Cuestionado por el gobernador Miguel Barbosa Huerta sobre la existencia de más hoyos o socavones en la región, Rodríguez señaló que es «una probabilidad» que deberá mantenerse así hasta que no se compruebe, con los estudios pertinentes, si hay más fenómenos de esta naturaleza.

Sin embargo, el investigador alertó al gobierno estatal sobre la importancia de cambiar el Programa de Desarrollo Municipal de Juan C. Bonilla, ya que el área donde está ubicado el socavón «se encuentra en las unidades de crecimiento humanas», lo que pondría en riesgo a quienes ahí habiten o trabajen.

 

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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