Rafael Amaya, famoso actor reconocido por su protagonismo en El Señor de los Cielos, reapareció en el programa ‘Hoy Día’, luego de que se viera involucrado en problemas con las adicciones y que muchos aseguraran que sería el declive completo del intérprete. Recuperado, anunciando su participación en la serie Malverde: El santo patrón, compartió cómo fue que cayó en las adicciones. Habló sobre los cambios que ha implementado en su vida para salir adelante.

En entrevista con el programa Hoy Día, Rafael Amaya se mostró más entero que nunca. Visiblemente reflexivo y mucho más fortalecido ante la polémica con las adicciones, se reconoció como un alcohólico anónimo que va día a día. Admitió que pide a Dios que diario le dé fuerza para seguir adelante.

“Es un proceso de día a día. Desde que me levanto le doy gracias a Dios y le pido que me dé fuerza, y cuando me acuesto le vuelvo a agradecer»,señaló el actor.

Nuevo proyecto y la lucha contra las adicciones

En este sentido, comunicó que antes no creía en Dios, esto debido a que estaba en una mala situación:

“Antes era muy agnóstico y no creía en Dios, así de tan mal estaba mi situación. Me daba vergüenza verme al espejo”.

Agradeció por las lecciones aprendidas y por la nueva oportunidad para regresar a la actuación, pues participará en la serie de Malverde.

“Me siento muy contento, muy agradecido por otra oportunidad y estar en buenos proyectos, siempre originales. Ahora voy a estar en Malverde, en una participación especial… Me siento nervioso y muy emocionado, pero siempre agarrando al toro por los cuernos”, indicó.

Sobre las adicciones, el actor desmintió que el personaje de Aurelio Casillas lo llevara a las adicciones. Compartió que fue el ego, la vanidad y quizá lo material lo que lo arrastró a lo negativo.

“No fue el personaje, fui yo, la decisión fue mía, no era Aurelio. Se entrena para dejar el personaje en el clóset, donde sea, quitarse los zapatos, cuando te bañas y ya está, pero sí me deje llevar por muchas cosas como la vanidad, el materialismo, el ego, el vanagloriarse, el dejarme ver… La verdad no tenía mucha responsabilidad en muchos aspectos y no hay una escuela, un manual para ser famoso; si hubiera habido un curso para ser famoso yo lo hubiera tomado, pero no lo tomé, no supe como tomar todo eso, toda esa atención”, dijo el actor.

¿Qué originó las adicciones en Rafael Amaya?

Con responsabilidad, externó que traía muchos problemas y que de haber un manual para tener una vida perfecta lo tomaría. Contó que salió de las adicciones gracias a que se rodeó de personas positivas.

“Fui yo, fui yo más bien, que yo traía arrastrando muchos problemas sin saberlo, desde muy pequeño, tampoco hay un manual para ser padre, no hay manuales para vivir una vida perfecta. Me equivoqué y lo bueno es que me rodeé de gente que me pudo ayudar, que me pudo sacar de ese hoyo, de ese abismo y, bueno, también me rodeé de gente de la que no debí haber rodeado; estoy haciendo muchos cambios en mi vida y estoy muy contento”, admitió.

Sobre el éxito, Rafael Amaya ahora lo ve de distinta manera. Considera que éste es estar con salud, familia y compromiso a su trabajo.

“Depende cual sea el concepto del éxito. Ahorita es cuando tengo éxito de verdad, porque tengo salud, tengo a mi familia, tengo compromisos en el trabajo. Era simplemente no importarme, no tener compromiso con la vida, en el trabajo, con mi familia, con mis amigos, con nada; no me importaban muchas cosas, como digo, no hay un manual para ser famoso, para que te eleven el ego, porque el ego y la confianza son los peores enemigos del talento”, comentó Amaya.

El poderoso mensaje a las personas con alguna adicción

Finalmente, mandó un mensaje de aliento para las personas que viven en adicción y expresó cómo se ve en tres años:

“-Me veo– con salud, estoy viviendo el sólo por hoy, porque soy alcohólico en recuperación, con familia y buenos amigos…hoy por hoy nazco y resurjo de las cenizas”, refirió.

“Yo me creía muy poderoso, creía que podía solo, y no era cierto. La vida es muy corta, voltea a ver a tu alrededor, vete al espejo y pregúntate si estás feliz con tu vida. Habla con tu niño interno y consiéntelo, porque ha de estar muy enojado contigo. Cómo has de tener a tu madre, cómo has de tener a tu padre, a tus hermanos y a la gente que te quiere… No es correcto que hagas sufrir a tus seres queridos por una droga o por una copa… Reacciona. Esto te va a destruir, vas a terminar en la cárcel, en el hospital o muerto.

Tu peor enemigo es la droga, y la tienes que matar, y no puedes hacerlo solo», concluyó el famoso mexicano.

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Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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