¿Te has preguntado qué causa la diabetes? Las células beta pancreáticas son las que secretan la hormona de la insulina y un mal funcionamiento de ellas es lo que define a la enfermedad. Ahora, investigadores han logrado crear un novedoso protocolo para generar este tipo de células con una «alta eficacia» a partir de células pluripotentes humanas.

En concreto, este método, probado «in vitro» en ratones, permite obtener células beta pancreáticas aptas para autotransplante a partir de células humanas pluripotentes inducidas (iPS), capaces de dividirse de forma indefinida para luego convertirse en cualquier tipo de célula. Estas derivan artificialmente de células adultas.

La importancia de las células beta

Las células beta son fuente de la insulina, una hormona necesaria para la regulación de los niveles de glucosa en sangre y poder generarlas a partir de células pluripotentes con el objetivo de ser trasplantadas es un objetivo para tratar la diabetes de tipo 1 y 2.

Este nuevo trabajo, liderado por el investigador español Juan Carlos Izpisúa, del Instituto Salk en La Jolla (California), mejora los protocolos existentes para ello y consigue crear células beta funcionales capaces de revertir la hiperglucemia en ratones en dos semanas.

«Nuestro protocolo proporciona una plataforma robusta para estudiar las células beta humanas y desarrollarlas a partir de células pluripotentes para la terapia de reemplazo celular», según los autores, entre ellos también científicos de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM). Los resultados se publican en la revista científica Nature Communications.

Protocolos previos

Aunque en la última década se han realizado importantes esfuerzos para conseguir la diferenciación de células iPS humanas en células beta pancreáticas, la aplicación en clínica ha estado obstaculizada por diferentes motivos. Los protocolos diseñados en la actualidad tienen una eficiencia baja (entre 10 y 40%).

Las células beta obtenidas son muy heterogéneos y contienen un alto porcentaje de células secundarias no deseadas que no sólo afectan a la maduración y funcionalidad de los cultivos resultantes, sino que suponen un riesgo de formación de teratomas (tumores). Además, la reproducibilidad y la eficiencia requiere optimizaciones intensivas para cada línea celular.

Para solventar los obstáculos, en este proyecto se realiza una selección sistemática de productos químicos y proteínas para usar en cada paso de la conversión de las células iPS humanas en células beta del páncreas, y para eso se desarrolla un nuevo protocolo, apuntó Estrella Núñez, vicerrectora de Investigación de la UCAM.

Eficiencia del 60 y 80% en generación de células beta

Entre las mejoras del nuevo método está la de generar de manera precisa progenitores pancreáticos a partir de células iPS humanas y agruparlos, de manera eficaz, en estructuras tridimensionales. Además, se descubrió una combinación de 10 sustancias químicas que no sólo retienen a los progenitores en racimos tridimensionales, sino que mejoran su potencialidad hacia células beta.

Al implementar estos descubrimientos, los científicos lograron «una alta eficiencia sin precedentes», entre un 60 y 80%, en la generación de células beta en múltiples líneas de células pluripotentes. Las pruebas «in vitro» e «in vivo» demostraron que estas células beta son fisiológicamente funcionales, detectando la glucosa y revirtiendo la hiperglucemia en el caso del modelo de ratón con diabetes tipo 1. Además, estas células beta no formaron tumores tras un trasplante a largo plazo.

«Este trabajo nos acerca un paso más a una posible solución para la diabetes. Nuestra esperanza es que, una vez que se completen los estudios de inmunogeneicidad y seguridad, podamos comenzar a trasladar nuestros resultados a la clínica humana», concluyó Izpisúa.

 

Esta nota originalmente se publicó en El Heraldo de México

 

Compartir