El Grupo de los Siete (G7) pretende cortejar nuevos aliados para contrarrestar los retos de China y Rusia, sin frenar a Beijing y buscando al mismo tiempo unos lazos más estables con el Kremlin, dijeron ayer dos de sus principales diplomáticos.

Antes de la primera reunión en persona de los ministros de Exteriores del G7 desde 2019, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, trató de fomentar un mensaje de multilateralismo, después de cuatro años de diplomacia por Twitter bajo el mandato de Donald Trump.

Fundado en 1975, como un foro para que los países más ricos de Occidente discutieran crisis como el embargo petrolero de la OPEP, el G7 tratará sobre China y Rusia, así como sobre la lucha contra la pandemia del COVID-19 y el cambio climático.

«No es nuestro propósito intentar contener a China o sujetarla», dijo Blinken en una rueda de prensa junto al ministro británico de Asuntos Exteriores británico, Dominic Raab. Occidente defenderá «el orden internacional basado en normas» de los intentos subversivos de cualquier país, dijo.

Blinken destacó la buena salud de la «relación especial» entre EU y Reino Unido, agradeció a Londres su colaboración para «exigir responsabilidades» a Rusia.

Los secretarios de Exteriores, Dominic Raab (GB) y Antony Blinken (EU) suman fuerzas. Foto: AP
Esta nota originalmente se publicó en El Heraldo de México

dza

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