La concentración de tropas ordenada por Rusia en la frontera con Ucrania y en Crimea es la «mayor registrada» en esa región y asciende a unos 100 milo soldados, denunció el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell.

El discurso de Borrell, quien inicialmente daba cuenta de 150 mil efectivos rusos, fue discretamente corregido por el Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea y en la versión publicada en internet a las 20:15 horas modificó la cifra a 100 mil, con un asterisco en el que se precisaba que era una corrección.

De acuerdo con Borrell, con semejante despliegue militar «el riesgo de una mayor escalada es evidente». Los cancilleres de los 27 países de la Unión Europea iniciaron una reunión por videoconferencia para discutir el dramático agravamiento de tensiones entre Ucrania y Rusia.

«Este refuerzo militar debe cesar y pedimos a Rusia que inicie una desescalada», dijo el jefe de la diplomacia europea.

En la jornada, los cancilleres europeos discutieron el dramático agravamiento de las tensiones entre Ucrania y Rusia, e incluso en un momento sumaron a la videoconferencia al ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba.

El alto funcionario ucraniano llegó a presentar en Twitter un plan para convencer a Rusia a interrumpir la escalada de tensiones. Para Kuleba, «el elemento clave es la preparación de una nueva serie de sanciones sectoriales. Las sanciones individuales ya no son suficientes».

En sus declaraciones, sin embargo, Borrell arrojó un balde de agua helada a la pretensión de Kuleba de sanciones generalizadas de la Unión Europea contra Moscú en este momento.

«No nos encaminamos por ahora hacia nuevas sanciones. No es lo que se perfila» en el horizonte, apuntó.

En cambio, hizo un guiño de apoyo a las autoridades ucranianas.

«Hemos felicitado a Ucrania por su moderación y hemos sostenido la soberanía y la integridad de su territorio. La UE no reconocerá la anexión de Crimea por parte de Rusia», dijo.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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