Diputados del PRI plantearon modificaciones a la Constitución para fortalecer a las instituciones que contribuyen al equilibrio de los poderes, a fin de evitar que losórganos constitucionales autónomos sean desmantelados o extintos a capricho del poder político.

En la iniciativa presentada por las diputadas Claudia Pastor Badilla y Mariana Rodríguez Mier y Terán, se propone adicionar un párrafo al artículo 72 de la Constitución Política, en el que se mandate realizar una evaluación de impacto que determine las consecuencias sociales, laborales y económicas cuando exista una reforma que solicite extinguir una institución autónoma.

La valoración estará a cargo de otros órganos autónomos, el sector académico y parte de la sociedad civil, los cuales determinarán la efectividad o no de las instituciones y cómo se pueden subsanar las actividades específicas que realizan esos organismos, cuando se pretenda desaparecerlos.

Aseguraron que “atentar contra la autonomía de las instituciones nos lleva a un escenario de incertidumbre, opacidad, violación de derechos, impartición de justicia y, a través de una evaluación de impacto objetiva y razonada, se evitarán arbitrariedades y caprichos del poder político”.

Los órganos constitucionales autónomos llevan a cabo funciones esenciales del Estado, como asegurar la toma de decisiones técnicas que brindan estabilidad frente a vaivenes políticos o recomposiciones políticas sexenales. No están adscritos, ni subordinados a otro poder; sin embargo, sus actos y resoluciones pueden ser revisados por las instancias judiciales.

Los diputados señalaron al Ejecutivo Federal de ser responsable de que hayan desaparecido el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el Consejo de Promoción Turística, Pro México, el Instituto Nacional del Emprendedor y nunca previó el impacto negativo para el Estado por la pérdida de esa información especializada, tampoco el desempleo de los trabajadores o el efecto económico por carecer de estudios o datos relevantes para tomar decisiones dentro y fuera del país.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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