CIUDAD DE MÉXICO.

La Duster lo ha vuelto a ha­cer. Desde su arribo a nuestro país en 2012, Renault rompió las reglas de un mercado que estaba acostumbrado a que las camionetas, en aquel en­tonces, fueran vehículos signi­ficativamente más caros, que los poco más de 218 mil pe­sos que había que pagar por esta opción importada desde Colombia.

Con un llamativo y robusto diseño, que venía acompaña­do de un interior espacioso, la Duster brindaba una buena al­tura con respecto al piso, muy útil para enfrentar los caminos más maltratados de México y, rápidamente, se convirtió en un trancazo en ventas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, carencias en cuanto a equipamiento, su transmisión automática de cuatro velocidades y materia­les, que se fueron quedando rezagados frente a sus rivales, hicieron necesaria una reno­vación, que llega cargada de sorpresas.

Por fuera, los cambios no son tan evidentes y mantuvo su apuesta, se quedó con lo bueno y enfocó los cambios en lo que urgía, así que los re­toques parecen quirúrgicos y se centraron en una renova­da parrilla, nuevos juegos óp­ticos con faros delanteros que incorporan un contorno de luces LED diurnas, calaveras LED, que ahora son cuadradas con relieve y esquinas redon­deadas; y nuevos rines que se modifican según la versión.

Bajo el cofre habrá nue­vas motorizaciones, inclui­da una turbocargada, así que también se hicieron lige­ras modificaciones en el co­fre y, de una vez, se mejoró la aerodinámica.

Pero Renault no se que­dó con las ganas y por dentro sí armó una revolución, em­pezando por la llave con la que ahora se abre y encien­de la Duster, que ahora es de tarjeta, de esas con las que la marca sorprendió con este sis­tema hace ya muchos años en aquellos Laguna y Megane.

En ese mismo tenor, bas­ta con abrir la puerta para ver el gran salto que dio esta propuesta, en calidad de en­sambles y materiales, los cua­les cambian por completo la percepción de este auto, lle­vándola a una experiencia superior.

En el tablero, una nueva pantalla táctil y un conjunto mejor logrado luce más mo­derno, en un momento en el que los sistemas de infoentre­tenimiento son tan relevantes para la compra, y la cereza del pastel son las nuevas ventilas que dirigen la salida del aire.

Como en los productos más sofisticados de la firma gala, la nueva Duster incorpo­ra un sistema que nos mide, en tiempo real, qué tan bien conducimos, incorporando consejos para mejorar nuestro desempeño, con el Eco Dri­ving, Eco Monitoring, Eco Sco­ring, honestamente incluso te llegan a dar ganas de mejorar tus calificaciones y, como va­lor agregado, también se agre­gó el start&stop.

Confiados de lo que tie­nen en las manos, el equipo de Renault México nos llevó a una dura prueba de mane­jo que terminó en el Centro Ceremonial Otomí, a más de 3,000 metros de altura, ahí pudimos comprobar lo rígi­da que es esta camioneta, así como lo bien preparada que la dejaron para sortear todo tipo de caminos.

Para mejorar su comporta­miento, la marca incrementó su rigidez estructural en más del 12%, lo cual la hizo más fuerte, eso sí, sin sacrificar su confort, gracias a que también fue retocada la suspensión, por lo cual le fue posible ofrecer­nos un viaje bastante cómodo, tanto en ciudad como en ca­rretera, e incluso en una dura terracería, donde cumplió cabalmente con su cometido, aún sin ser 4×4.d

Durante el tramo en el que pudimos manejarla en una ca­rretera llena de curvas, recor­damos que no es propiamente un vehículo deportivo, sin em­bargo, es lo suficientemente cómoda y divertida como para moverte de un lugar a otro de forma divertida.

Para abonar a la eficiencia, el viejo motor 2.0 litros aspira­do natural fue sustituido por dos propuestas que le permi­ten luchar contra las mejores e incluso con las más asequibles del segmento. Por un lado lle­ga un 1.6 aspirado de 115 caba­llos de fuerza y 115 libras-pie de torque, que exprimimos a placer gracias a la caja manual de cinco velocidades a la que fue acoplado.

Sin embargo, la joya de la corona es el bloque tur­bocargado de 1.3 litros que Renault desarrolló con Mer­cedes-Benz, y del que extraen 154 hp y 184 libras-pie de tor­que, aunque ese fue vinculado a una transmisión automática CVT. En ambos casos la bús­queda de mejores consumos es importante y, según los da­tos oficiales, con este nuevo motor es posible rondar los 22.5 km/l en carretera.

Nos hubiera encantado que ahora hubiera más de dos bol­sas de aire y frenos de disco en las cuatro ruedas, por desgra­cia no es así. Como premio de consolación cuenta con con­trol de tracción y estabilidad, así como sistema antivolcadu­ras, distribución electrónica de frenado y, para aquellos que no son muy buenos sacan­do el embrague en subidas, un asistente de arranque en pendientes.

YA ERA HORA

Renault decidió que su pan­talla táctil de ocho pulgadas fuera útil para utilizar tan­to Android Auto como Apple Carplay, así como la proyec­ción de una cámara de reversa que, en la versión más equi­pada, cuenta con cámara de 360°. El sistema de audio in­corpora entrada auxiliar, USB y Bluetooth.

La apuesta más fuerte de esta camioneta sigue siendo una tentadora relación cos­to-beneficio, un look robusto y una fortaleza que parece ser a prueba de todo, incluso de conductores que suelen inver­tir poco en su mantenimiento, a los que no les gusta gastar en gasolina y que se sienten más cómodos a bordo de un vehículo alto que no sufra en baches y topes.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excelsior

 

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