Aunque en América Latina y el Caribe el desempeño económico fue bastante dinámico en el segundo semestre de 2020, está por debajo del de la economía mundial y otros mercados emergentes, y en 2021 será la región que presentará la recuperación más lenta, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“América Latina ya era antes de la pandemia, la región del mundo que menos crecía y muy probablemente, después de la pandemia América Latina va enfrentar situaciones que incluyen mayor deuda, mayor pobreza, problemas educativos que se acumularon durante los meses de la pandemia y también la destrucción de capital operativo a nivel empresarial, que obviamente va a generar problemas a la hora de la recuperación”, señaló director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner.

En videoconferencia con medios para comentar las perspectivas económicas de América Latina y el Caribe, refirió que la contracción de 7 por ciento que registró la región en 2020 fue la más pronunciada en el mundo y para 2021 se anticipa una recuperación de 4.6 por ciento, por lo que no recuperará los niveles previos a la pandemia del covid-19.

El directivo explicó que las economías de la región modificaron la forma de operar ante la pandemia del covid-19 y se presentaron políticas públicas más fuertes de las originalmente anticipadas, tanto en el ámbito fiscal, como monetario; además, los estímulos de las economías avanzadas generaron efectos de derrama importantes a través del precio de las materias primas, remesas y de las exportaciones manufactureras.

Sin embargo, indicó, la persistencia de la crisis sanitaria ensombrece las perspectivas a corto plazo, pues tanto las personas, como las economías, siguen necesitando apoyo, una inyección para salir de la crisis del covid-19, mientras que el agravamiento de varias fragilidades estructurales subyacentes plantea serias dificultades a largo plazo.

Incertidumbre

Werner destacó que estas proyecciones están sujetas a un alto grado de incertidumbre, ya que en muchos países de la región se registra una intensificación de la pandemia, por lo que será necesario seguir con medidas para contener los contagios y acelerar campañas de vacunación.

Además, añadió, el incremento de tasas de interés internacionales es factor de riesgo de la región, pues si bien hasta el momento el impacto ha sido moderado y se ha manejado de manera apropiada, en la medida que se intensifique este factor se podrá ver volatilidad financiera y sería un factor de riesgo que podría limitar la recuperación económica.

No obstante, indicó el funcionario del FMI, esto se verá contrarrestado por el crecimiento de la economía de Estados Unidos y China, con tasas de 6 y 8 por ciento, respectivamente, eso apoyará la recuperación de la región.

El FMI estima que en 2021, la población en situación de pobreza en América Latina y el Caribe aumentará en 20 millones, con respecto a las personas que estaban esta condición en 2019, a lo que se suma el impacto que tendrá en la educación de los niños y jóvenes, especialmente los de ingresos más bajos, el cierre de las escuelas para evitar contagios, pues tal cierre fue el más grande del mundo emergente.

Medidas fiscales deben continuar

Ante este escenario, el organismo considera que el reto será poner en operación medidas para recuperar pérdida educativa y seguir implementando políticas fiscales. Aquellos países que tengan espacio fiscal deben mantener estímulos, aunque serán menores a los de 2020 y también deberán mandar señales claras de que tomarán las medidas adecuadas para garantizar que la deuda pública tenga una trayectoria sostenible.

Con respecto a la política monetaria, el director del Departamento del Hemisferio Occidental estima que los bancos centrales deberán mantener sus estímulos, esto no implica que no suban sus tasas de interés, pero los niveles seguirán siendo bajos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir