Iván Castellanos / Agencias

Después de una espera de hasta 60 horas en algunos casos, adultos mayores de 60 años de edad comenzaron a recibir la segunda dosis de la vacuna anticovid Pfizer en los 12 centros dispuestos en la ciudad de Oaxaca.

Incluso después de la larga espera, los abuelitos recibieron con beneplácito su vacuna.

Por la desorganización y desinformación, pero también el temor de perder su turno o dosis por cualquier malentendido, adultos mayores y familiares tuvieron que apartar su lugar desde el martes pasado, cuando se informó de este proceso que inició hoy y finalizará el próximo sábado.

Al respecto, algunos habitantes oaxaqueños que hicieron fila expusieron que la delegación de la Secretaría de Bienestar no organizó nada y eso provocó un caos en los respetivos centros.

Ayer, por segundo día, personas mayores y familiares suyos permanecieron formados en espera de recibir, este jueves 15 de abril, la segunda dosis de la vacuna anticovid en la ciudad de Oaxaca.

A pesar de la lluvia, del sol y de que la delegación de la Secretaría de Bienestar ha señalado que a partir de este jueves se aplicaría la segunda dosis de acuerdo con las fechas de la primera etapa, las personas continuaron apartando su lugar –algunos lo hicieron incluso desde la noche del lunes– en todos los puntos de vacunación de la capital oaxaqueña.

En algunos lugares, como en la Facultad de Medicina, realizaron listas y, con nombre y número de turno, apartaron su lugar, pero, aun así, familiares y adultos mayores decidieron hacer guardia.

Doña Ana Martínez fue una de ellas. Llegó desde las 11:00 horas del martes y, a la hora de apuntarse, le tocó el número 340, pero comentó que sabía que el miércoles ya se tenían más de mil números, ya que desde la noche del lunes había personas formadas, 60 horas antes de que arrancara el proceso.

Junto con otras personas, llevó hules y lonas para protegerse del clima, del sol en el día y de la lluvia por la noche, para no perder su espacio.

Declaró que los llamados Siervos de la Nación los visitaron y les dijeron que se fueran, que no había necesidad de hacer filas, pero no les garantizaron que esto fuera verdad, sobre todo porque no han manifestado ninguna logística.

Dijo que ha sido apoyada por sus hijos que se quedan por la noche, pero otras personas no tienen esta posibilidad y deben quedarse todo el día en la fila.

Afirmó que su temor es que se agoten las vacunas, como sucedió la vez pasada, durante la aplicación de la primera dosis, aunque días después llegaron más para atender a los que faltaron.

Reconoció que ha pensado en cómo será el proceso para los adultos que siguen, ya que son uno de los sectores con mayor número de personas, y si con los abuelitos no tienen organización, dijo, será un caos la siguiente etapa de vacunación.

“Será un desorden cuando comience la vacunación; a mí me vacunaron el segundo día (en la primera dosis), pero yo me vine a formar desde el lunes y deben respetar mi lugar”, señaló.

 



 

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