En marco del Día Mundial de la Salud, que se conmemora este 7 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa una campaña colaborativa en su búsqueda por construir un mundo más justo y saludable.

La cruzada se basa en cuatro ejes rectores: trabajo conjunto entre gobiernos y comunidades; recopilación y uso de datos sanitarios oportunos y fiables; afrontar las causas fundamentales de las desigualdades y aumentar la inversión en la atención primaria de salud, además de actuar más allá de las fronteras.

Y es que, para la OMS, la emergencia sanitaria provocada por covid-19 evidenció las desigualdades que existen en el acceso a la salud, provocando “sufrimientos innecesarios, enfermedades evitables y muertes prematuras. Esto no solo es injusto: es evitable. Por eso pedimos a los líderes que garanticen que todas las personas tengan unas condiciones de vida y de trabajo que favorezcan la buena salud”, indica la OMS.

El organismo agrega que covid-19 ha golpeado duramente a todos los países, “pero su impacto ha sido más acusado en las comunidades que ya eran vulnerables, que están más expuestas a la enfermedad, que tienen menos probabilidades de acceder a servicios de salud de calidad y que tienen más probabilidades de sufrir consecuencias adversas como resultado de las medidas aplicadas para contener la pandemia”.

Para el doctor, Antonio Loaeza, director médico de Sanofi México, esta pandemia también demostró la importancia de trabajar en equipo: “aquellos a los que solíamos llamar competidores se volvieron en nuestros aliados por un mismo objetivo: la salud del mundo. Aprendimos que la suma de capacidades de investigación, desarrollo y manufactura nos lleva a vencer más rápido al covid-19”.

El especialista recordó que en la temporada invernal en México solo se reportaron tres casos de influenza en el país, “en gran medida gracias a que trajimos más de 36 millones de dosis de vacunas contra la influenza al país”.

Además, dijo que han refrendado el compromiso que tienen con los pacientes al establecer el programa Entregando Salud, el cual surgió como una medida extraordinaria ante las compras de pánico que agotaron medicamento indicado para pacientes con artritis reumatoide, malaria y lupus: “tomamos acciones rápidas que permitieron un sistema de entrega personal del medicamento a los pacientes con estas enfermedades, con el objetivo de asegurar que las personas no se quedaran sin su tratamiento”.

Por su parte, José-Arnaud de Carvalho Coelho, director general de Merck México, coincide en que la pandemia permitió que la industria farmacéutica uniera esfuerzos para proteger la vida de las personas. En ese sentido, dijo que Merck, “trabaja desde dos de sus áreas, para brindar suministros para el desarrollo de vacunas y para que pacientes con comorbilidades continúen protegidos y sean menos vulnerables ante el contagio”.

Añade que durante el confinamiento mantuvieron la producción de medicamentos para “asegurar y salvaguardar la salud de pacientes con enfermedades crónico degenerativas para que su salud no se vea mermada aún más cuando sufren un contagio por vovid-19”.

Además, resalta que la compañía ha enviado miles de piezas de equipos de protección personal de fundaciones de salud en México para seguir disminuyendo el número de contagios en el país.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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