El poeta, narrador y ensayista Enrique González Rojo Arthur, nacido en 1928 en la Ciudad de México, falleció hoy, confirmaron diversas instituciones en redes sociales.

La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México dio a conocer este viernes el fallecimiento del escritor Enrique González Rojo, autor de decenas de volúmenes de poesía y acreedor del Premio Xavier Villaurrutia en 1976 por “El quíntuple balar de mis sentidos” y del Premio Nacional de Poesía «Benemérito de América» (2002), en Oaxaca, por “Viejos”.

Durante un homenaje que le hizo el Instituto Nacional de Bellas Artes (Inbal) en 2019, Graciela González Phillips, académica e hija del poeta, señaló que González Rojo-Arthur nació en un ambiente rodeado de libros, “la atmósfera le fue propicia. La educación de su abuelo sembró en Enrique una afición y un gran placer por la cultura. Desde muy joven, cuando le preguntaba por un libro, sabía cuál era su lugar en la biblioteca. Se había convertido en el bibliotecario de la casa”.

Según publicó el periódico Milenio en su momento, la profesora e investigadora añadió que los cuatro pilares de la actividad cultural de su padre Enrique González Rojo son: el magisterio, la literatura, la filosofía y el compromiso político, “y me parece importante señalar que estas partes se interinfluyen a lo largo de sus obras.

“Es evidente que la claridad con que expresa sus ideas se debe a su larga práctica magisterial, que su poesía enarbola motivos filosóficos, políticos y de todo género sin perder su estructura poética; también, que sus escritos filosóficos toman como tema la poesía o la política y sus ensayos políticos se apoyan en concepciones filosóficas y están pertrechados de su estilo literario”, apuntó Graciela González, entrelazando las inspiraciones que han motivado al escritor a lo largo de su experiencia.

González Philips describió al autor más allá de sus textos como “un hombre trabajador, lector incansable, el cual siempre tiene proyectos, no conoce la palabra aburrimiento y lo que hace lo hace siempre con gran ánimo”.

Enfatizó que su padre sostiene “la clara convicción de seguir fiel a sus principios éticos y revolucionarios durante toda la vida. En él hay enigmas, como en todos nosotros” y, aseguró, que “allegarse a su obra, pero en especial a su poesía, es acercarse a estos principios y buscar su sentido”.

 



 

Compartir