Ante un aumento de contagios de coronavirus, Francia reforzó este jueves las restricciones, sobre todo en el norte del país, en donde se nota un aumento de casos debido sobre todo a la cepa inglesa.

El primer ministro, Jean Castex, anunció un confinamiento los fines de semana en el departamento de Pas-de-Calais (norte), donde viven cerca de 1.5 millones de personas.

Con más de 400 casos confirmados por cada 100.000 habitantes, el Pas-de-Calais registra actualmente casi el doble de casos en comparación a la media nacional.

Esta medida de confinamiento localizado ya se encuentra en vigor en la muy turística ciudad de Niza (sureste) y en Dunkerque, frente a las costas inglesas.

París, en cambio, se libró de esta medida a la que la alcaldesa Anne Hidalgo se opone tajantemente.

Asimismo, la lista de departamentos bajo vigilancia reforzada pasó de 20 a 23 (de un total de 101).

En estas zonas, se cerrarán los centros comerciales de más de 10.000 m2 y se prohibirán las reuniones en lugares muy concurridos de la vía pública.

El domingo pasado, la policía desalojó las orillas del río Sena, en el centro de París, que estaban atestadas de personas tomando sol o haciendo picnics, sin distanciamiento social suficiente.

A nivel nacional ya rige un toque y los restaurantes, cafés, bares, museos y cines están cerrados.

Más de 87 mil personas han muerto debido al coronavirus en Francia, uno de los países de Europa más golpeados por la pandemia.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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