Ante el aumento de migrantes menores no acompañados en la frontera sur deEstados Unidos, el gobierno del presidente Joe Biden reabrió un centro de estancia temporal que el martes albergó a más de 200 adolescentes, informó el departamento de Salud y Servicios Humanos.

La instalación, ubicada en Carrizo Springs, Texas, estaba inicialmente destinada a albergar a trabajadores petroleros y fue utilizada para alojar a jóvenes migrantes en julio de 2019, durante el mandato del expresidente de Donald Trump.

Ante el «creciente número» de niños no acompañados, así como las restricciones en las estructuras debido a la pandemia de coronavirus, el gobierno de Bidenreabrió las instalaciones el 22 de febrero.

Hasta el martes, 214 adolescentes de entre 13 y 17 años vivían allí, dijo en un comunicado el departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por su sigla en inglés).

La apertura de estas instalaciones, con capacidad para albergar a 700 personas, preocupa entre los activistas y las organizaciones de derechos de los migrantes.

«El centro de detención de Carrizo Springs no puede convertirse en el statu quo para los niños», dijo Amnistía Internacional.

En una entrevista de fin de semana, Biden dijo que esperaba poder cerrar las instalaciones rápidamente.

El número de migrantes menores de edad que llegan solos a la frontera de Estados Unidos con México había descendido a un mínimo de 741 en abril de 2020, y desde ha aumentado continuamente, hasta llegar a 5 mil 871 en enero.

Las llegadas representan «un reto en la frontera que estamos gestionando», dijo el lunes el secretario del Interior, Alejandro Mayorkas, quien negó que hubiera una crisis fronteriza.

El HHS planea acelerar el proceso de verificación de los «patrocinadores», generalmente miembros de la familia, con los que los migrantes menores no acompañados pueden reunirse.

Esto reduciría la duración de su estancia en las instalaciones y evitaría el hacinamiento si las llegadas siguen siendo elevadas.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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