Dámaso López Núñez se volvió un testigo colaborador importante del Departamento de Justicia y las agencias de seguridad estadunidenses y, como tal, uno de sus primeros encargos, apenas a los cuatro meses de ser sentenciado, fue actuar como testigo protegido en el juicio contra Joaquín Guzmán Loera.

Su acusación, levantada en diciembre del 2016, y la cual comparte con su hijo Dámaso López Serrano, El Minilic, consta de un sólo cargo que es el de conspirar para distribución de cocaína a los Estados Unidos.

En la última semana de enero del 2019, López Núñez reveló información sobre crímenes cometidos por El Chapo a quien en las audiencias llamaba “mi compadre”. En el mismo proceso, acusó a la esposa de Guzmán Loera, Emma Coronel, de haber coordinado la fuga del Penal del Altiplano, en el Estado de México, cuando El Chapo escapó por un túnel en el 2014.

Ahí el juez le recordó a El Licenciado y a su defensa que aunque aún no se determinaba la sentencia en su contra, el acuerdo contemplaba que si era condenado, al cumplir su sentencia era muy probable que fuera removido de Estados Unidos y deportado a México.

En México, la entonces Procuraduría General de la República suspendió temporalmente el proceso en su contra, estaba acusado de delincuencia organizada y posesión de drogas.

Al declararse culpable de los cargos en su contra en Estados Unidos, Dámaso López estuvo de acuerdo con que al concluir su condena podría ser devuelto a México.

“Su señoría, yo fui miembro del cártel de Sinaloa por más de 15 años. El cártel de Sinaloa se ubicaba en el estado de Sinaloa, México. Llegué a ser un líder del cártel y responsable de la importación desde México a Estados Unidos de cocaína y otras drogas ilegales”, dijo Dámaso López al aceptar todo lo que implicaba su declaratoria de culpabilidad.

El fiscal a cargo del caso, James Trump, explicó cómo fue que El Licenciado entró al cártel:

“Como parte de su incursión en el tráfico de drogas mientras trabajaba como alto funcionario en la prisión de Puente Grande, el acusado facilitó directamente las comunicaciones ilegales de Joaquín Guzmán Loera, principal líder del cártel de Sinaloa mientras Guzmán estaba encarcelado en el centro. Tras el escape de Guzmán de la prisión en 2001, el acusado comenzó a trabajar con el Cártel de Sinaloa.”

Todo esto llevó a que el 30 de noviembre del 2018 la Corte de Distrito Este con su división en Alexandria, la misma que mantiene en prisión a la esposa de El Chapo, impusiera una sentencia de por vida a El Licenciado.

Pero su colaboración como testigo del juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán motivó que se comenzaran a solicitar beneficios para El Licenciado. En enero de 2020, la propia fiscalía estadunidense solicitó una audiencia para pedir una reducción de condena para Dámaso López Núñez. Audiencia que se llevó a cabo el 7 de febrero de ese año, cuando empezó un proceso confidencial entre la fiscalía y el juez, que finalizó con la resolución de que El Licenciado saldrá de prisión en noviembre de 2032 y así ya no pasará el resto de su vida en una prisión estadunidense como se había determinado cuando lo sentenciaron.

El pasado lunes 22 de febrero, fecha del cumpleaños 55 de López Núñez, Coronel fue detenida al llegar al aeropuerto Dulles, en Virginia. De momento, y a falta de acusación formal, el único justificante de esta detención es una declaración jurada del agente del FBI, Eric McGuire, armada sobre todo con declaraciones de un “Testigo 1” que se presume es Dámaso López, pues lo redactado es exactamente igual a lo que El Licenciado recitó en el juicio contra El Chapo Guzmán.

Otro caso célebre de un testigo protegido mexicano al cual se le redujo considerablemente su condena, es el de otro miembro del cártel de Sinaloa, Vicente Zambada Niebla.

El también conocido como El Vicentillo fue acusado por cargos que merecerían cadena perpetua, pero finalmente sólo fue condenado a pasar 15 años de prisión por el juez Rubén Castillo, pese que el mismo gobierno, en su memorándum de sentencia pidió aplicar 17 años a quien también se le conoce como Príncipe.

Tanto gobierno como juez coincidieron que Zambada Niebla había tenido una “cooperación extraordinaria” e incluso Castillo dijo directamente en la audiencia: “Desde mi visión, usted no vendió a El Chapo Guzmán, sino que cooperó con los Estados Unidos de América”.

La mañana de su sentencia el juez de distrito de la Corte Federal del distrito este de Virginia, T. S. Ellis III, preguntó a Dámaso López Núñez “¿Quiere decir algo?”, A lo que el acusado devolvió: “Sólo gracias, señoría.” Después el juez le habló de la gravedad del delito pues “ha sido responsable, junto con otros, de la importación de grandes cantidades de drogas a los Estados Unidos y dudo seriamente que alguno de ustedes comprendan el daño causado”.

Y luego le dijo que lo enviaría “a la custodia de la Oficina de Prisiones de por vida” pero sembró una duda. “Si alguna vez lo liberan, cumplirá un período de liberación supervisada de cinco años.

Así, cuando en 2032 salga de la prisión Canaan USP en el condado de Wayne en Pensilvania, Dámaso López Núñez, habrá pasado igualmente 15 años en prisión.

El 28 de septiembre de 2018, Dámaso López El Licenciado se sentó frente al juez T. S. Ellis, en la Corte de Distrito Este de Virginia, para confirmar que se declaraba culpable de traficar cocaína hacia Estados Unidos en colaboración con el cártel de Sinaloa entre 2003 y 2016.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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